Cincinnati – Ahora será el turno de Pete Mackanin para poner fin a las penurias.
Los Reds de Cincinnati encargaron ayer a su principal scout la misión de sacudir al peor equipo del momento en las Grandes Ligas.
Cincinnati despidió a Jerry Narron la noche del domingo, apenas un año después que le habían renovado el contrato por dos temporadas.
Mackanin será el cuarto dirigente del club desde que se mudaron al estadio Great American Ball Park en el 2003.
En estos cinco años, la franquicia también ha tenido dos dueños y tres gerentes, lo que los convierte en un modelo de inestabilidad.
"El beisbol es un negocio duro", dijo ayer el propietario Bob Castellini. "Si le gente quiere creer que somos un buque que se va a pique, están en libertad de hacerlo. Pero yo les puedo decir que tenemos un objetivo".
La actual temporada ha sido una de las peores de los Reds en los últimos 25 años.
El equipo se encamina a su séptima campaña seguida con saldo negativo de victorias y derrotas. Se trata de algo nunca visto en medio siglo en una de las franquicias históricas en las Ligas Mayores.
Desde que ganaron la Serie Mundial de 1990, sólo se han clasificado una vez a los playoffs: en 1995 bajo la conducción de Davey Johnson.
Con su registro de 31-51, los Reds exhiben el peor récord en las Mayores, hundidos en la cola de la débil División Central de la Liga Nacional, a 16 juegos y medios de los punteros Brewers de Milwaukee.
Mackanin fue piloto de la sucursal de Triple A entre 1990-92, cuando Lou Piniella era el mánager del equipo grande.
Tiene 13 años de experiencia como manager en las Menores y condujo a los Pirates de Pittsburgh en los últimos 26 juegos de la campaña del 2005, tras el despido de Lloyd McClendon.