Con una dosis de política, religión y rock la banda irlandesa U2 inundó
el America Airlines Center la noche del sábado.
DMN FOTO: BRAD LOPER
Bono (izq.) y Adam Clayton, de U2, durante uno de los episodios del
concierto del sábado en el American Airlines Center. La presentación
de la banda irlandesa llenó el estadio y tuvo un fuerte ingrediente
político.
Los primeros acordes de "City of Blinding lights", el más reciente
sencillo del grupo, marcaron el inicio del plato fuerte mientras
cortinas de luces de colores iluminaban el recinto totalmente lleno.
El ahora famoso lapsus matemático en español de "Uno, dos, tres,
catorce" arrancó unas de las canciones más movidas de la noche:
"Vertigo", canción que también le da nombre a la gira y que en vivo
adquiere una fuerza mayor a la del disco. El sencillo reveló la
popularidad que tienen las nuevas canciones entre los fans de vieja
guardia, así como una ventana a sus raíces, pues al final de la canción
Bono hizo un velado homenaje a la cantante punk Patti Smith al
interpretar un fragmento de "Rock N' Roll Nigger".
De ahí, la banda siguió con "Elevation", otra buena muestra del "arena
rock" en el que U2 se ha enfocado en sus últimos dos discos.
Como en su gira Elevation de hace cuatro años, U2 redujo su escenario a
lo básico para poner enfásis en la música y sus mensajes. Las pantallas
y efectos de luces, en vez de opacar, complementan a los músicos: Bono
en la voz, The Edge en las guitarras, Adam Clayton en el bajo y Larry
Mullen Jr. en la batería.
La banda recordó sus orígenes de hace 25 años con "Electric Co.", que
incluyó referencias a "See Me, Feel Me", de The Who y "The Ocean".
"I Still Haven't Found What I'm Looking For", del álbum
Joshua Tree, fue el primero de los grandes éxitos de la banda, al que le
siguió "Beautiful Day", que al final incluyó un fragmento de "Sgt.
Pepper's Lonely Heart's Club Band", de The Beatles.
El último disco del grupo, How to Dismantle an Atomic Bomb
ocupó gran parte del concierto. "Miracle Drug" fue dedicada a los
científicos, médicos y enfermeras. Siguió una emotiva versión de
"Sometimes You Can't Make it on Your Own", una canción que Bono dedicó a
su padre, fallecido hace unos años. La interpretación de Bono fue
personal, poderosa y en momentos no pudo ocultar el dolor que aún le
causa la muerte.
"Love and Peace or Else" marcó el inicio del discurso político de la
noche, que llegó en forma de cuatro intensas canciones que hablan sobre
guerra, violencia, derechos humanos, religión y paz.
Bono y el baterista se colocaron al borde del escenario, que incluía una
pasarela en forma de elipse con unos cientos de afortunados en su
interior, para interpretar una intensa pieza que habla sobre el
conflicto en Medio Oriente y que Bono aprevechó para llamar a la unidad
entre musulmanes, judíos y cristianos con una vandana con la frase
"CoExists" con símbolos de las tres religiones. Enseguida fue el turno
de "Sunday Bloody Sunday", inspirada en la muerte de 14 jóvenes en
Irlanda del Norte a manos de tropas británicas en 1972 y ahora
reconvertida en un himno de protesta contra la guerra.
"Bullet the Blue Sky", originalmente compuesta sobre la guerra civil en
El Salvador, también se actualizó para los nuevos conflictos, y Bono le
añadió dramatismo al vendarse los ojos como prisionero de guerra y
gatear por el escenario buscando a tientas el micrófono, mientras en las
pantallas se pedía un alto a la tortura. "Miss Sarajevo" le quitó algo
de densidad al momento político de la noche, pero sólo por unos
momentos. .
La siguiente ronda de éxitos marcó un lento camino hacia el fin. "Pride
(In the Name of Love)", un tributo de la banda para Martin Luther King
Jr. que en esta ocasión también fue dedicado a la recién finada Rosa
Parks.
La reacción del público no pudo ser mejor ante el inicio de "Where the
Streets Have No Name", mientras las banderas de África se proyectaban en
el fondo.
"Vamos a convertir este lugar en un árbol de navidad", dijo Bono al
pedir al público sacar sus teléfonos celulares para sustituir los
encendedores típicos de los conciertos de rock, mientras aprovechó para
pedir al público a unirse a la campaña One y anticipar el clásico de
Achtung Baby que lleva el mismo nombre. La banda dejó el escenario por
unos momentos para retornar con "The First Time", en versión acústica y
Bono dedicó "Stuck in a Moment You Can't Get Out Of" a Michael
Hutchence, fallecido vocalista de INXS.
Y luego, lo inesperado: Bono subió a un integrante del público a tocar
la guitarra e incluso le preguntó que canción quería, a lo que el joven
no dudó: "Angel of Harlem", tema que al parecer la banda no había
ensayado. Bono también subió a una mujer del público para cantar "With
or Without You" en sus brazos. La noche cerró con un cargado regreso a
la religión, una constante en la música de U2. "Yahweh" y "40", dos
intensas canciones de rock que al mismo tiempo son prácticamente
plegarias, dejaron claro el sentido espiritual de la banda y su mensaje.
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