Cuando en The Incredibles necesitaron una voz exótica y sensual,
fue el momento de llamar a Elizabeth Peña, la actriz de padres cubanos
que ha pasado a formar parte de la nueva cinta de los estudios Pixar.
"Querían una voz exótica, neutra y sensual, alguien que fuera la mala y
la buena, y ahí estaba yo", describe la actriz de 43 años.
En castellano su voz es risueña, siempre lista para soltar una nueva
carcajada y con ese marcado acento cubano que aún le queda de sus
orígenes familiares, pero en inglés, Peña es la perfecta Mirage, "la
mala y la buena" de The Incredibles, el nuevo largometraje
de los estudios Pixar centrado en una familia de superhéroes que tiene
que esconder sus poderes en una sociedad que se ha cansado de ser
salvada.
"Estuve buscando las mejores voces, no las más famosas, sino las que
reflejaban mejor el alma de estos personajes", reconoce Brad Bird,
director de la cinta que se estrena hoy.
FOTO CORTESÍA
Elizabeth Peña y Mirage, su personaje en 'The Incredibles'.
Peña tiene una larga carrera, desde que se dio a conocer a los 17 años
en la película El Súper hasta su papel más destacado en
el filme de John Sayles Lone Star.
"Da igual lo que haya hecho antes, para mis hijos el mundo empieza
ahora, mamá es famosa", comenta divertida sobre la admiración de sus dos
hijos con su último trabajo.
Como madre que es, Peña lleva años viviendo con las películas de Pixar
en sus videos, así que en cuanto los creadores de Toy Story
y Finding Nemo la llamaron estaba dispuesta a aceptar el papel.
Su sorpresa fue descubrir que el director era Bird, creador de The
Iron Giant y amigo de "muchos años atrás", cuando se conocieron en
el rodaje de Batteries Not Included, "donde Brad era un asistente
de un asistente de un asistente".
La voz de Peña se había quedado grabada en la memoria de Bird y mientras
escribía el guión parecía suplicarle al oído por un papel en esta
divertida comedia.
Para su sorpresa, Peña nunca tuvo que recurrir a su acento hispano.
Muy al contrario, su papel tenía que sonar neutro, tanto que en la mente
de Peña, Mirage pasó a ser "un poquito rusa, con su pelo blanco y ese
tipito tan menudo".
La actriz se lo toma a broma, pero por mucha gracia que le hace ver
pasear a esa personita a la que ha dado su voz, los animadores le
aseguran que se han inspirado en la forma en la que Peña camina.
"Ha sido un juego de trabajo", resume encantada de una voz que espera
poder doblar también al castellano, como lo hizo Antonio Banderas en
Shrek 2.
The Incredibles es sólo una de las 10 películas en las que Peña
ha participado en este año.
Entre ellas, el próximo estreno de Sueño la tiene
intrigada.
"Tuve que actuar en un traje de gorda y cantando, así que puede ser el
final de mi carrera", afirma con otra gran carcajada al recordar la
película que ha filmado junto a John Leguizamo.
Otro amigo desde los 17 años, "y hace mucho tiempo que cumplí 17", es
Andy García, con quien acaba de trabajar en The Lost City.
La película supone el debut de García como director de ficción con un
guión de Guillermo Cabrera Infante que transcurre en la Cuba de los años
50, a las puertas de la revolución.
"Aquí soy mala, mala, una miliciana muy mala", subraya sin buscar
ninguna justificación para su personaje.
El optimismo de Peña se contagia a su visión de Hollywood, que en su
opinión va mejorando a la hora de contar con los hispanos.
"Claro que todavía te siguen mirando raro cuando hablas otro idioma",
reconoce.
Sus planes también la han llevado detrás de las cámaras, como directora
de un telefilme y en la preparación de su debut con un largometraje
titulado The Last Date Movie.
Según su descripción, se trata de una comedia "patética, cruel y un poco
malvada, justo lo que me va".