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DÍA/Deborah Tunrner
El alcalde Luís Aguilar trabaja para alimentar su ganado en su rancho en los condados de Moore y Hutchinson. Él es dueño de un rancho de 575 acres. |
Parte I
Manos
migrantes transforman pueblo
El trabajo de miles de inmigrantes mantiene la producción
de una planta procesadora de carne en Cactus, Texas,
un poblado en la zona del Panhandle, al Noroeste del
estado. Aquí están presentes los elementos
contrastantes del actual debate sobre la inmigración.
Por un lado, la mano de obra necesaria y barata; por
otro, autoridades estiman que la mayoría de los
trabajadores son indocumentadosCactus, Texas –
Es conocido en esta región de Texas con un título
solemne aunque no oficial: "El presidente de Cactus".
• Florece el negocio de los documentos
• Riesgos de la economía del pago efectivo
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DÍA/Deborah Tunrner
Trabajadores de la planta de procesamiento de carnes en Cactus, Texas, esperan el comienzo de su turno. La mayoría son inmigrantes indocumentados y trabajan ocho horas al día, cinco días a la semana, por sueldos que están entre 11 y 13 dólares la hora. |
Parte II
Duras historias de carne y hueso
En Cactus, Texas, decenas de indocumentados matan reses, cortan la carne y la empacan. Es la misma carne que se come a diario en restaurantes y hogares de EU. Detrás de su procesamiento hay historias de viajes de pesadilla, de soledad y de lágrimas. Así hablan los inmigrantes que están dispuestos a enfermarse y trabajar en condiciones adversas para que sus familias, en otros países, puedan comer. Segunda de tres partes.
• El Cactus del bien y del mal
• Lección de éxito escolar
• La gente de Cactus
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DÍA/Deborah Tunrner
Trabajan con cuchillos afilados, químicos peligrosos y maquinaría pesada. Pero el sueño de una vida mejor vence los riesgos en la planta de carne. |
Parte III
Inmigrantes prueban el lado peligroso de la carne
Mientras los trabajadores convierten los cadáveres de reses que pasan a toda velocidad en trozos de carne, están viviendo una oportunidad con la que muchos de ellos soñaron toda su vida. Cada año, miles de indocumentados van a parar alas plantas procesadoras de carne en Texas y otros estados, en busca de un sueldo estable que, al parecer, los trabajadores estadounidenses no quieren.
• Gráfica: Un trabajo peligroso
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Una mirada de cerca a Cactus

• Cactus,
a una hora en auto al norte de Amarillo, apenas
aparece registrado en la mayoría de mapas
estadounidenses. Pero en partes de México
y Guatemala, la ciudad a dos millas cuadradas
es un punto de destino. Las autoridades de Cactus
calculan que tres de cada cuatro residentes son
inmigrantes indocumentados.
• Cactus se
formó gracias a la industria de la carne.
El extendido complejo de Swift es el mayor empleador
de la ciudad. |
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