La vida en la primaria de Cactus no pareció cambiar mucho.
Después de la redada, siete estudiantes dejaron de asistir a clases.
Seis nuevos estudiantes se sumaron a las clases luego de que sus padres obtuvieron empleo en la planta.
Pero por lo menos 15 de los estudiantes de la escuela fueron separados de sus padres o guardianes.
La escuela tiene dos consejeros para auxiliar a los niños que tienen requieren atención psicológica.
"Estoy segura que la comunidad esta en el proceso de sanación. La comunidad esta tratando de recuperarse y volver a la rutina", dijo Carla Tafoya, directora del plantel.