DMN Sheila Goode instala algunas de las piezas finales en una Chevrolet Tahoe en la planta de General Motors en Arlington. Los tres fabricantes de autos más grandes de Estados Unidos acudieron ayer al Congreso para suplicar que se les otorgue un rescate gubernamental de 25,000 millones de dólares, mientras los líderes legislativos y la Casa Blanca padecen fatiga por los salvamentos financieros. Más
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