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Tú eliges cómo vivir tu vida

ROSALINDA WEISZ/REFLEXIONES | 10/4/2011, 5:18 p.m.

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Rosalinda Weisz

Joan Manuel Serrat, el conocido cantautor español, expresa en una popular canción una gran verdad: "Caminante, son tus huellas el camino y nada más; caminante no hay camino, se hace camino al andar". Muchas veces olvidamos que somos los artesanos de nuestras vidas, que la vida no es "algo que nos pasa", sino el resultado de lo que decidimos plasmar con lo que vamos encontrando a lo largo del trayecto.

La vida se define por las elecciones que hacemos en cada encrucijada, y por las consecuencias de la opción elegida en cada caso.

Somos responsables de lo que nos sucede, si no te gusta tu trabajo, si estás excedido de peso, si tu realidad no es la que imaginabas, la responsabilidad es mayormente tuya, aceptando que a veces las circunstancias nos desbordan en situaciones extremas (catástrofes naturales, guerras, etc.).

Recuerdo una paciente que traté hace muchos años, una de esas personas que dejan su marca en todos aquellos que la conocen. Una mujer joven, que había sufrido un accidente cerebro vascular y que arrastraba secuelas principalmente notorias en el habla, participaba en un programa para aprender a controlar el dolor causado por una caída.

A pesar de su malestar, llegaba cada mañana con una sonrisa y se interesaba por todos. Mientras aprendía las correspondientes técnicas de relajación, me contaba que había decidido volver a la escuela para recibir su certificado de maestra en educación especial.

¿Qué la había llevado a tomar esta decisión? El gran esfuerzo que hizo para recuperar el habla después de su enfermedad le hizo pensar que, el haber aprendido nuevamente a hablar, le permitía una comprensión tan profunda de la formación del lenguaje que la ubicaba en una posición privilegiada para educar a los niños discapacitados en el área verbal. Y así lo hizo.

Quizás otra persona en su lugar hubiese sentido tristeza, impotencia o enojo por su limitada condición y se habría abandonado a un papel de víctima, esperando que otros se ocuparan de ella. Esta joven decidió poner su experiencia al servicio de otros que necesitaban ayuda y de esta manera enriqueció su vida y la de las demás.

Desde nuestra condición de adultos, no es admisible que nos consideremos víctimas pasivas de las circunstancias que nos toca vivir, y construyamos la equivocada creencia de que son otros los que eligen por nosotros.

Por ejemplo, si vivimos una situación de abuso, y el miedo nos paraliza, es importante conservar la suficiente calma como para apelar a la conciencia de que tenemos opciones, aunque no sean todas de nuestro agrado, aunque sean difíciles de ejecutar.

Es nuestra la responsabilidad de manejar cada una de nuestras circunstancias sin caer en una visión lineal que nos haga creer que existe una única decisión posible.

Muchas veces justificamos nuestra inacción con la excusa de nuestro pasado, decimos que no tenemos educación porque hemos sido pobres, que nuestra autoestima es baja por culpa de nuestros padres, que cometemos errores porque no nos han querido.

Si bien el pasado deja sus huellas, las de hoy, las que vamos dejando al andar (al decir de Serrat) son las que están al alcance de nuestras decisiones y de nuestra libertad, para forjar el destino que elijamos, dueños de nuestros valores y de nuestras ideas sobre la vida que deseamos.

Weisz es psicoterapeuta con práctica en Dallas. Puede escribirle a reflexiones_rw@hotmail.com o llamar al 972-248-8416.

Aviso al lector

A partir de la próxima edición, la sección de Salud se publicará todos los sábados, incluyendo las columnas de "Reflexiones" y "Vida Sana".

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