Planifique transición al retiro con cautela
PAMELA YIP/DMN | 2/4/2012, 7:12 a.m.
Ha pasado toda su carrera ahorrando para su jubilación y, por fin, ya está a punto de alcanzar ese hito.
Llegó el momento de empezar a pensar cómo va a gastar ese dinero.
La transición de ahorrar a gastar no es tan fácil como pudiera pensar. Primero está la transición emocional.
“Especialmente en los hombres, pasar de estar empleado a jubilado puede ser devastador, porque la red social de la mayoría de los hombres es la misma que su red de trabajo”, dice el planificador financiero certificado Thomas Murphy.
“Por eso, cuando se jubilan, sienten que no tienen motivos para levantarse en la mañana”.
Luego está la transición financiera. Muchos jubilados tienen dificultad para pasar de ganarse el sustento a vivir de lo ganado.
“Hacer la transición de ahorrar a gastar es una de las transiciones financieras más difíciles que pueda hacer una persona y no debe tomarse a la ligera”, dice Murphy, de Murphy & Sylvest LLC en Dallas.
“Las suposiciones incorrectas en esta crítica coyuntura pueden perseguirlo por mucho tiempo”.
El objetivo es disfrutar de su retiro sin quedarse sin dinero.
“Pasamos mucho tiempo acumulando, construyendo fondos de retiro para poder mantener nuestro estilo de vida cuando termine nuestra carrera”, dice Rick Salmeron de Salmeron Financial Network Inc. en Dallas.
“Pero esa es sólo la mitad de la batalla”.
“Empezar y administrar la fase de retiro es la otra mitad”, dice. “Explotar esos recursos para mantener su estilo de vida deseado puede ser un difícil acto de malabarismo”.
Estos son algunos consejos para que disfrute su retiro y no termine durando más que su dinero:
La regla del 4%
La regla de oro entre los planificadores financieros es que puede sacar de su cartera de retiro hasta un 4% al año y no agotar sus fondos.
“Ese es el Santo Grial”, dice Mark McClanahan, director de Robertson, Griege & Thoele Financial Advisors en Dallas.
“A final de cuentas, la gente quiere lo suficiente, ya sea que tengan $500,000 ó $50,000”.
Murphy dice que una forma de proceder es “calcular el 4% de todas sus inversiones para el primer año, y luego aumentar el gasto de acuerdo al índice de inflación anual a partir de ahí”.
Por ejemplo, si tiene una cartera de inversiones de $100,000, estaría ‘relativamente seguro’ si toma $4,000 el primer año, dice Murphy.
En el segundo año, si la inflación fue del 5%, podría retirar $4,000 mas el 5% de esa cantidad, lo que daría $4,200.
McClanahan advierte que hay que estar preparado para lo imprevisto.
“Uno tiene que planear para el futuro, lo que incluye automóviles o cualquier otra compra grande, y reparaciones de la casa”.
“Se tiene que tener un presupuesto muy realista que tome en cuenta emergencias y gastos médicos. Tiene que computar todos esos gastos y no engañarse pensando que podrá vivir con el 4%”.
Fije objetivos
“Para algunos es difícil imaginarse en el retiro, pero es muy importante hacerlo”, dice Salmeron. “Es difícil decir qué va a hacer uno durante su retiro, a qué edades”.
Para salir bien en la transición de trabajo a retiro, es muy importante imaginar su vida de la forma más realista posible, dice.
“Cuando haya imaginado ese futuro, será más fácil empezar el proceso de planeación, y le servirá para contrarrestar los miedos naturales a lo desconocido y aliviar la ansiedad que causa el factor miedo”, dice Salmeron.
La gente necesita referencias, dice.
“Si tiene un plan que expone dónde deberán estar sus cuentas cuando llegue a los 70, 80 ó 90 años, podrá saber si va encaminado al objetivo o no”, dice Salmeron.
“Eso es muy útil, tanto financiera como emocionalmente. Y recuerde, es un proceso, lo que significa que debe ser hecho de arcilla, no de cemento”.
Se ha ganado el derecho a gastar en su retiro lo que ahorró durante sus años de trabajo. Una planeación cuidadosa le garantizará que no se le acabe el dinero.













