RUBÉN NAVARRETTE: Honestidad en debate migratorio
RUBEN NAVARRETTE/OPINIÓN | 2/17/2012, 5:22 p.m.
A menudo oirán que el debate sobre inmigración carece de voluntad política. Pero lo que realmente necesita es honestidad y claridad.
Y por eso, afortunadamente contamos con gente como Peter Brimelow. Sus opiniones son viles, peligrosas y antitéticas a las grandes tradiciones de este país. Pero lo que es sumamente útil es que es honesto y claro sobre lo que cree.
Brimelow está convencido —tal como expresó recientemente a un reportero de CBS News— de que “la diversidad está debilitando la identidad estadounidense”.
Y no está solo. Hace unos años, el comentarista Patrick Buchanan publicó un libro donde sostuvo que Estados Unidos estaba mucho mejor cuando la mayoría de los inmigrantes que llegaban a sus orillas eran de Europa y no de África, Asia y América Latina.
Pregunta: ¿Qué tienen en común los inmigrantes de esas partes del mundo? Respuesta: no son blancos.
Brimelow comparte sus opiniones en un sitio web que fundó, DARE.com. El sitio fue bautizado en honor a Virginia Dare, primera hija de colonos ingleses nacida en Estados Unidos antes de que se produjera toda esa mezcla de razas. Brimelow escribe libros como su best-seller Alien Nation: Common Sense About America’s Immigration Disaster (Nación extranjera: sentido común para el desastre migratorio de Estados Unidos). Y también da conferencias y aparece en paneles como el de la Conservative Political Action Conference (CPAC) titulado “El fracaso del multiculturalismo: Cómo la búsqueda de la diversidad debilita la identidad estadounidense”, donde participó recientemente.
A este tipo de gente solemos llamarle racista.
La mayoría de los estadounidenses no son ni tan honestos ni tan claros como Brimelow. Pierden mucho tiempo y esfuerzo tratando de mantener las apariencias y fingir ser más progresistas, con actitudes más abiertas sobre la inmigración de las que tienen. Niegan a muerte tener algo en contra de los inmigrantes que vienen a Estados Unidos legalmente de países como China, Pakistán, India y Brasil. Vaya, éste es un país de inmigrantes, dicen. El problema sólo es el de la inmigración ilegal, insisten.
Pero no es cierto. Los sucios secretos en el debate sobre inmigración son que la actitud de los estadounidenses hacia los inmigrantes depende mucho del país de dónde los migrantes provengan, que el racismo y la xenofobia son parte de la ecuación y siempre lo han sido, y que los indocumentados son objeto de tanta censura como sus hermanos legales.
Poderosos grupos como la Federation for American Immigration Reform (FAIR) o el Center for Immigration Studies piden limitar la inmigración legal e influyen sobre el Congreso. El representante de mi distrito, Brian Bilbray (republicano por California) fue, en una época, cabildero de FAIR. No es de sorprender que los legisladores de vez en cuando pidan una moratoria para la inmigración legal o que, en la ley para la reforma del bienestar social de 1996, un grupo despojado de beneficios fuera el de los inmigrantes legales.
Aún así, los estadounidenses se aferran a la fantástica afirmación de que aman y aprecian a los inmigrantes, siempre que esos inmigrantes vengan legalmente. Culpo al adoctrinamiento que muchos de nosotros recibimos en la escuela pública. Se nos enseñó que Estados Unidos es una nación de inmigrantes, que nuestra fuerza radica en nuestra diversidad, que debemos valorar nuestras diferencias culturales y que la gente de todo el mundo viene aquí en busca de una segunda oportunidad y termina construyendo una nación de primera clase.
Como Brimelow se crio en Gran Bretaña y llegó a Estados Unidos a mediados de los años 70, no recibió esas lecciones. Brimelow, un inmigrante que es crítico de la inmigración, es definido como “nacionalista blanco” por el Southern Poverty Law Center. (SPLC). Según el SPLC, el sitio web que Brimelow fundó y edita es un sitio que promueve el odio racial.
Me imagino que quien invite a Brimelow a dirigir la palabra a su público sabe exactamente qué esperar, y sus comentarios en la conferencia republicana no decepcionaron.
Según el programa “Political Hotsheet” de CBS News, Brimelow expresó durante el panel que la inmigración — tanto legal como ilegal— estaba, junto con el multiculturalismo, perjudicando a Estados Unidos al crear una “subclase hispanohablante paralela a la subclase afroamericana”. Brimelow describió a los inmigrantes hispanos como “completamente disfuncionales” y declaró que el estado de California “se estaba convirtiendo rápidamente en un barrio bajo hispano” que está “totalmente invadido de barrios de inmigrantes ilegales”.
¿Les parece repugnante?
Permítanme ser honesto y claro. Mi familia mexicoamericana ha vivido en Estados Unidos por cinco generaciones. En comparación, Peter Brimelow ha estado aquí cinco minutos. No es de extrañar que no entienda lo más mínimo sobre Estados Unidos y los valores que la engrandecen.
Navarrette es periodista independiente. Su correo electrónico es ruben@rubennavarrette.com.
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