Suprema Corte indecisa sobre distritos
ASSOCIATED PRESS | 1/9/2012, 9:28 p.m.
Washington — La Suprema Corte parecía indecisa esta semana sobre qué hacer con las elecciones en Texas para la legislatura estatal y el Congreso en un caso que podría afectar la Ley de Derechos Electorales federal y hasta el equilibrio de poder en la Cámara de Representantes, así como generar dos elecciones primarias en el estado.
Las primarias texanas ya fueron retrasadas una vez, de marzo a principios de abril, por una disputa entre el gobierno estatal, bajo dominio republicano, y grupos minoritarios.
Varios magistrados analizaron si las cortes podrían resolver el caso a tiempo para los comicios de abril.
“¿Por qué no se puede retrasar todo esto? Se eliminarían muchos problemas que estamos teniendo en este caso”, se preguntó el magistrado Samuel Alito.
Luego de los argumentos de la Suprema Corte, el presidente del Partido Republicano en Texas afirmó que el estado podría verse obligado a tener dos elecciones primarias.
Steve Munisteri mandó un email el martes afirmando que queda poco tiempo para organizar la primaria presidencial y las elecciones primarias estatales el mismo día que las primarias para la Cámara de Representantes y la Legislatura estatal. Las dos últimas dependerán del fallo de la Suprema Corte, pero las primarias están agendadas para el 3 de abril.
Munisteri dijo que si la Suprema Corte no emite un fallo para tener mapas políticos para el fin de enero, no habrá tiempo para elegir a los delegados que asisten a la convención del partido en junio. Eso significa que el partido tendría que votar en abril para las contiendas que no están relacionadas con distritos, y una segunda primaria para el Congreso federal y la Legislatura estatal.
El punto contencioso es si los latinos y afroamericanos que constituyeron la mayoría de los 4 millones de nuevos habitantes del estado en el censo del 2010 tienen un poder político proporcional.
El resultado también determinaría el equilibrio de poder en la Cámara de Representantes en las elecciones de este año para el Congreso. Los republicanos actualmente tienen la mayoría.
Los magistrados deberán decidir si se debe aplicar el plan del estado o los mapas trazados por jueces federales en San Antonio, que son más favorables a las minorías, o si se debe emprender otra medida.
No hubo un consenso claro en una sesión en la que se presentaron argumentos en el tribunal, aunque los magistrados liberales parecían simpatizar más con las minorías mientras que los conservadores parecían más favorables al estado.
El forcejeo legal se complica por la participación de tres instancias federales: cortes distritales en San Antonio, en Washington y la Suprema Corte.
La disputa gira en torno a la Ley de Derechos Electorales, que protege a las minorías raciales y étnicas de discriminación en las urnas. Además 16 estados, principalmente en el sur y con historia de discriminación electoral, deben obtener la aprobación del Departamento de Justicia o de una corte en Washington antes de introducir cambios en sus prácticas electorales.
Texas es uno de los estados que debe cumplir el llamado requisito de preautorización para sus cambios electorales.
El tema llegó a la corte porque Texas necesita mapas políticos que reflejen el crecimiento de su población para realizar elecciones este año.
Texas quiere usar sus mapas aun cuando la corte de Washington hasta ahora se ha negado a aprobarlos. Se tiene programado un juicio sobre esos mapas para la próxima semana.
La corte de San Antonio, que atiende una demanda aparte presentada por minorías, trazó sus propios mapas en noviembre porque se estaba acercando el plazo de inscripción de candidatos.
Los magistrados intervinieron en el caso a petición de Texas porque el estado objetaba que los jueces no tomaran suficientemente en cuenta los mapas del estado cuando trazaron sus propios mapas.
El fiscal general de Texas Greg Abbott, republicano, que asistió a la argumentación del lunes, dijo que los “jueces ignoraron la voluntad y poder soberano del estado de Texas”.
Abbott dijo que un fallo de la Suprema Corte para el 1 de febrero haría posible que las primarias se lleven a cabo el 3 de abril, como se tiene previsto.
Una posible solución es esperar a que la Corte Suprema emita un dictamen, lo que eliminaría varios problemas del caso relacionados a cómo interacúan las diferentes cortes federales.
José Garza, el abogado de San Antonio que representa a legisladores mexicoamericanos estatales y a otros oponentes de los mapas del estado, dijo que espera una decisión para mediados de febrero.
Pero la magistrada Ruth Bader Ginsburg duda que la corte pueda proceder con tanta premura, y los magistrados deben ponderar qué tan rápido tienen que actuar y cuándo deben ocurrir las elecciones en Texas.














