El Papa Benedicto XVI llamó el domingo al pueblo libanés a encontrar una solución negociada razonable para poner fin al conflicto que vive ese paÃs, que en dÃas recientes ha escalado de un estancamiento polÃtico a la peor violencia sectaria vista desde la guerra civil de 1975-1990.
Benedicto dijo a peregrinos en la Plaza de San Pedro que él está observando con "profunda preocupación" los acontecimientos en LÃbano, donde "con las iniciativas polÃticas en un estancamiento, primero vino la violencia verbal y luego los choques armados, con muchos muertos y heridos".
"Yo exhorto vigorosamente a todos los libaneses a abandonar todo tipo de confrontación agresiva que pueda llevar a su paÃs a lo irreparable", dijo Benedicto.
"Diálogo, entendimiento mutuo y la búsqueda de una solución negociada razonable son la forma de devolver sus instituciones a LÃbano y la seguridad necesaria a la población para una vida diaria digna y llena de esperanzas para el futuro", dijo el prelado.
El papa oró por que LÃbano "responda con coraje a su llamado de ser, para el Oriente Medio y para el mundo, una señal de la posibilidad real de coexistencia pacÃfica y constructiva".
Beirut fue durante cuatro dÃas escenario de sangrientos choques entre chiÃtas y sunÃes. La capital libanesa estaba tranquila el domingo por la mañana, pero fuertes combates estallaron en el norte de LÃbano entre fuerzas a favor y en contra del gobierno.
La crisis polÃtica ha dejado al paÃs sin presidente durante meses, y el Parlamento libanés se ha mostrado impotente para resolverla.
LÃbano tiene además una considerable población cristiana, que tiene considerable peso en la polÃtica del paÃs.