Ma Ying-jeou asumió el martes la presidencia de Taiwán y sostuvo que la disposición del Partido Comunista de China de practicar la democracia será crucial para aliviar las tensiones entre los dos rivales.
El ascenso de Ma a la presidencia representa un claro alejamiento del gobierno de ocho años de Chen Shui-bian, cuyas polÃticas agresivamente independentistas llevaron a menudo a fricciones con Beijing y con Estados Unidos, el principal aliado de Taiwán.
En su discurso de toma de posesión, el nuevo presidente taiwanés reafirmó los temas de su exitosa campaña: un deseo de mayores lazos económicos con China sin renunciar a la soberanÃa de Taiwán.
"La normalización de las relaciones económicas y culturales es el primer paso en una situación beneficiosa para todos", dijo.
"Nosotros ... esperamos que China continúe moviéndose hacia la libertad, la democracia y la prosperidad para todas las personas", dijo. "Eso prepararÃa el camino para un desarrollo pacÃfico a largo plazo de las relaciones bilaterales".
Cincuenta y nueve años después de que China y Taiwán se separaron en medio de una guerra civil, el estrecho de Taiwán sigue siendo uno de los puntos candentes en el mundo.
Beijing continúa reclamando la isla como parte de su territorio y amenazado con atacar si Taiwán trata de hacer permanente su independencia — algo que los chinos acusaron a Chen de estar a punto de hacer.
Taiwán es reconocido solamente por 23 paÃses — mayormente naciones pequeñas y pobres en América Latina, Africa y el PacÃfico Sur — mientras que China es reconocida por 171, incluyendo todas las grandes potencias.