Dieciséis años después que un destacamento militar asesinó a nueve estudiantes y un profesor de una universidad, matanza por la que el ex presidente Alberto Fujimori está siendo procesado, los restos de las vÃctimas fueron enterrados en un cementerio de Lima.
Cientos de personas acompañaron a los familiares que llevaron los ataúdes con los restos de las vÃctimas hacia el cementerio El Angel. Sólo cuatro de los diez asesinados han podido ser identificados, puesto que los otros restos quedaron muy deteriorados. Los cuerpos fueron seccionados e incinerados en julio de 1992 para luego ser enterrados con cal en un descampado.
"Se cierra una parte de esta historia de dolor, se cierra el duelo de los familiares con el entierro de nuestros seres queridos pero también se cierra una parte de la historia de complicidad y de impunidad con la esperanza de que se haga justicia. Hoy dejamos a nuestros familiares para que puedan descansar", expresó Gisela Ortiz, hermana del fallecido Luis Enrique Ortiz.
Agregó que ahora los familiares esperan que Fujimori sea condenado por este caso.
El ex mandatario, quien gobernó entre los años 1990 y 2000, viene afrontando un juicio desde diciembre del año pasado por cargos de homicidio, secuestro y lesiones graves por las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992). De ser hallado culpable podrÃa ser condenado a una pena máxima de 30 años de prisión.
Durante el entierro los familiares arrojaron flores a los ataúdes y dedicaron emotivas palabras para sus seres queridos. Pilar Fierro, madre de Dora Oyague, dio un conmovedor discurso para su hija muerta.
"Hija mÃa, nunca te olvidaré. Siempre estaré contigo y con todos los jóvenes que son inocentes... Adiós hija mÃa, tú espÃritu está conmigo", expresó con lágrimas en los ojos.
Las vÃctimas fueron veladas el viernes en la universidad La Cantuta, donde el 18 de julio de 1992 miembros del llamado destacamento Colina irrumpieron en las viviendas universitarias y secuestraron a nueve alumnos y un docente. Sus restos fueron hallados un año después en Cieneguilla, en el este de Lima.
En 1994 el Ministerio Público entregó a los familiares los restos mezclados de las vÃctimas que luego fueron sepultados. Pero en enero del 2007 fueron exhumados para que se proceda a un proceso de identificación.
El Ministerio de Justicia devolvió los restos luego de un proceso de identificación que duró año y medio, y que se realizó en cumplimiento de uno de los puntos contenidos en una resolución emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en noviembre del año 2006.
Este año, varios miembros del grupo Colina han sido condenados por este caso a penas de 15 y 20 años de cárcel.