Beijing inició el domingo su drástico plan de control de tráfico en un esfuerzo de último minuto para limpiar el contaminad cielo de la capital a tiempo para los Juegos OlÃmpicos de agosto.
Bajo el plan de dos meses, la mitad de los 3,3 millones de vehÃculos de Beijing no podrán circular en dÃas alternos, dependiendo de si su licencia termina en número par o non.
El cielo estuvo relativamente claro el domingo y el tráfico fue ligero, pero la prueba real será cuando inicie la semana laboral.
Para disminuir más las emisiones de vehÃculos, una de las mayores fuentes de contaminación de la ciudad, se ha pedido a los empleados que escalonen los horarios de trabajo, y las instituciones públicas abrirán una hora más tarde de lo normal.
Dos lÃneas nuevas del metro y un ramal nuevo de ferrocarril deberán ayudar también a ese fin. Las tres lÃneas fueron inauguradas el sábado, un mes después de lo programado.
Ademas del plan vial, las plantas quÃmicas, plantas eléctricas y fundiciones han reducido sus emisiones en 30% a partir del domingo. Las construcciones que producen polvo se detuvieron por completo en Beijing.
No está claro cómo se medirá la efectividad del plan. El gobierno no ha publicado una meta especÃfica para los niveles de emisión ni ha dicho cómo medirá la calidad del aire.
A pesar de haber construido sedes espectaculares y de haber gastado 40.000 millones de dólares en mejorar su infraestructura, el mayor reto de Beijing ha sido limpia el aire de la ciudad para los mejores atletas del mundo.
Los expertos dicen que el experimento para reducir la contaminación aún asà podrÃa resultar mal debido a que vientos impredecibles podrÃa llevar contaminación a Beijing a pesar del cierre de operación de fábricas en la ciudad y cinco provincias circundantes.
O podrÃa ser al revés: siendo agosto generalmente un mes de poco viento, habrÃa la posibilidad de que aumentara la contaminación.