El escritor chileno Luis Sepúlveda acaba de ganar una nueva distinción.
Se trata del Premio Primavera de Novela 2009 que otorga la editorial Espasa Calpe, dotado de 200.000 euros (más de 250.000 dólares), por su novela "La sombra de lo que fuimos".
La obra trata sobre cuatro sexagenarios que planifican una acción revolucionaria en el Chile del siglo XXI.
Angel Basanta, miembro del jurado que otorga el premio, describió la obra como una "novela generacional" envuelta en una "estructura policiaca" que refleja el desengaño de unos chilenos cuyo "único delito" es creer en un paÃs que ya no existe, según publica Europa Press.
Sepúlveda dijo sentirse satisfecho con el galardón, y dijo que en este caso pudo darse uno de los "grandes lujos que puede tener un escritor, que es poder meter caña a ciertos polÃticos, ya que nadie se atreve a meterse con ellos".
Los sexagenarios de su libro son antiguos militantes del ELN, el grupo satélite de Salvador Allende-- derrotados por el filón del golpe de Estado de Pinochet, vÃctimas de represión y condenados al exilio-- quienes vuelven a reunirse 35 años después, convocados por un legendario luchador anarquista a quien conocen con el nombre de "el especialista".
Estos cuatro hombres emprenden una "última aventura", según Luis Sepúlveda, que consiste en recuperar un importante alijo de dinero escondido en un antiguo restaurante por los grupos oligarcas chilenos que solÃan sacar dinero del paÃs para hundir el régimen de Allende.
Para Sepúlveda, autor de obras como "Un viejo que leÃa novelas de amor" o "La rosa de Atacama", lo importante de esta aventura es que ellos consiguen "reencontrarse" y descubren que tienen algo en común: "poder mirar su propio pasado con amor y con humor".
Al igual que ocurre en la novela, el germen de esta historia nació en un bar de Santiago de Chile, cuando Sepúlveda compartÃa cervezas con tres amigos a quienes no veÃa desde hace tiempo.
De inmediato, empezaron a surgir anécdotas del pasado, que Sepúlveda ha trasladado al papel.
Para todos ellos, el pasado fue "traumático y feroz" pero también hubo "amor".
Dijo que su generación descubrió que a la ternura solo se le puede defender "con fuerza y con fiereza" y "que no se puede ser fuerte y fiero, sino se es al mismo tiempo, tremendamente tierno", argumentó.
En su viaje de vuelta, los tres protagonistas descubren también que nadie vuelve al paÃs "que se dejó atrás" y se plantean un dilema: o aceptan un hermoso paÃs que guardan en la memoria o aceptan vivir en ese paÃs nuevo que han encontrado cambiado "más cruel y más duro".
"Son la sombra de lo que fueron pero siguen estando de pié sobre la vida", precisó.
Sepúlveda es optimista respecto al presente y al futuro de Chile, porque en los últimos años de democracia se ha producido un "salto enorme" y se han "recuperado derechos esenciales" como el tener derecho a una pensión después de varios años de trabajo.
Y aunque la crisis comienza a hacer sombra sobre también allÃ, el escritor confÃa que la riqueza y las reservas del paÃs van a permitir acometer una "serie monumental de obras públicas para no caer en el drama del paro generalizado".
En "La sombra de lo que fuimos", el azar y la causalidad también juegan un papel muy importante.
"He comprobado en carne propia que sabemos muy poco respecto a las leyes del azar, que generalmente termina determinando muchas cosas", declaró.
Y lo comprobó cuando precisamente lo que considera el azar cambió la temática de su libro.
Dijo que estaba escribiendo una novela sobre viajes titulada "Ultimas noticias del sur" y que de todas formas espera terminar en los próximos meses.
Sepúlveda ha escrito unas 20 obras, y ha recibido el Premio Tigre Juan de novela en 1989 por "Un viejo que leÃa novelas de amor", el Gabriela Mistral de poesÃa (1976) y el premio de relatos cortos La Felguera (1990).