La bandera de Francia será izada en todas las escuelas y el himno será cantado por los estudiantes al menos una vez al año como parte de los esfuerzos gubernamentales para infundir un sentido de orgullo por ser francés, anunció el martes el primer ministro Francois Fillon.
La educación en el idioma del paÃs y la instrucción sobre igualdad de género se tienen contemplados para los inmigrantes recién llegados, al tiempo que los nuevos ciudadanos deberán asistir a una ceremonia solemne y firmar un pacto en el que se enumeren los deberes que conlleva el ser francés una vez que la ley sea ajustada para hacer esto posible.
Muchas de las medidas son más simbólicas que concretas, aunque todas son fruto de un debate auspiciado por el gobierno en todo el paÃs que en ocasiones se ha convertido en un intercambio de epÃtetos raciales, con frecuencia dirigidos a los cerca de cinco millones de musulmanes que residen en Francia.
Los debates efectuados en 350 localidades de todo el paÃs están encaminados a fortalecer la identidad nacional francesa en un mundo globalizado y en una nación cada vez más diversa y orgullosa de sus raÃces, pero que teme perder sus fundamentos.
Desde hace mucho tiempo Francia ha luchado por conservar su idioma. Sin embargo, aunque gobiernos anteriores se enfocaron en proteger al francés del avance del inglés, el gobierno actual desea que los inmigrantes recién llegados tengan la capacidad de comunicarse en el idioma del paÃs.
Las negociaciones han coincidido con un debate informal que se lleva a cabo en torno a los velos que utilizan las mujeres musulmanas que, posteriormente este año, probablemente serán prohibidos en servicios públicos como hospitales, oficinas de correos y transporte público.
Fillon convocó a varios ministros del gobierno para aprobar las medidas de identidad nacional. Muchas fueron propuestas por el ministro de Inmigración Eric Besson, quien impulsó la iniciativa.
En una conferencia de prensa, el primer ministro utilizó gran parte de su tiempo defendiendo el debate, que según aseguran muchos crÃticos, es una estrategia polÃtica para arrastrar a la extrema derecha al campo de los conservadores en el poder antes de las elecciones regionales de marzo.
Fillon calificó al debate de "vital" y "esencial" y anunció que éste no sólo continuará durante el resto del gobierno de cinco años del presidente Nicolas Sarkozy, que concluirá en el 2012, sino que se adoptarán nuevas medidas para fortalecer la identidad francesa en ese perÃodo.
Las medidas anunciadas no son otra cosa "sino un paso en el camino que nos debe llevar al fortalecimiento de nuestro pacto nacional", expresó Fillon.