Houston – El número de inmigrantes muertos hallados en el sur de Texas ha rebasado ya el total del 2007, cuando se acercan los dos meses más calientes.
Desde el inicio del año fiscal en el 2007, guardias de la Patrulla Fronteriza en el sector de Río Grande han hallado 67 cadáveres, comparado con 61 en todo el año previo. El sector cubre los tres condados más orientales junto al Río Grande y el Golfo de México, casi hasta Victoria.
No estaba claro por qué han aumentado las muertes en el sector. Funcionarios de la Patrulla Fronteriza apuntan a seguridad más estricta en la frontera de Arizona, varios días con temperaturas por encima de los 37 Celsius (100 Fahrenheit) y contrabandistas que –dicen– no se preocupan por su carga humana.
"La temperatura ha llegado a 104 Fahrenheit", dice Daniel Doty, portavoz de la Patrulla Fronteriza, en la edición del viernes del diario Houston Chronicle.
"Es generalmente una caminata de tres días alrededor del punto de control, y a los inmigrantes les dicen que son apenas unas horas", dijo de dos puntos de control de la Patrulla Fronteriza en dos carreteras hacia el norte. "Esos contrabandistas les están diciendo que es una caminata corta".
La Patrulla Fronteriza tiene un equipo de búsqueda y rescate que se concentra en la ruta más peligrosa del sector, a través del condado Brooks.
Los inmigrantes a pie pueden quedar desorientados en el calor y el vasto desierto al norte de la frontera.
"A veces los agentes encuentran huesos esparcidos, el mes pasado tres calaveras", dijo el alguacil del condado Brooks, Baldi Lozano, cuya área es una de las rutas más transitadas por los inmigrantes. "En esa maleza no hay agua, no hay brisa".
El más reciente hallazgo de un cadáver fue el martes 5.5 millas al sur de Falfurrias. Una camiseta negra con imágenes de calaveras cubría el rostro del hombre. En la billetera, solamente algunas imágenes religiosas.
Lo poco que llevan los inmigrantes consigo cuando hacen el viaje dificulta la identificación de cadáveres.
Eso representó un reto extra para una inmigrante indocumentada que llegó a Houston esta semana y trató de alertar a alguien para que buscase a una mujer con la que había viajado y que murió durante la travesía.
La mujer, que se identificó como Karina pero pidió permanecer anónima, dijo que ella y la otra mujer quedaron rezagadas de un grupo de inmigrantes que eran guiados por un contrabandista.