Llegaron por fin las vacaciones no sólo para los estudiantes sino también para nosotros los padres que cada día nos levatamos a las 6 de la mañana a preparar el desayuno, arreglar a los niños para la escuela, llevarlos, regresar a casa a cocinar, lavar, planchar, limpiar, buscarlos a la escuela porque la mañana se acabó y comenzar de nuevo ayudándolos a hacer la tarea, bañarlos, darles de comer, leerles un cuento antes de dormir y hacer uno que otro quehacer en el hogar antes de que tengamos derecho a dormir casi casi pasadas las 11 de la noche. ¡Ahhhh, a descansar! Al menos por una semana.
Si decidiste pasar la semana en casa, recuerda que el hogar es uno de los lugares más peligrosos.
Allí suceden cualquier cantidad de accidentes, sobre todo en la cocina. No obstante, mientras muchos preparan las maletas para salir de viaje y visitar a la familia o simplemente disfrutar de varios días fuera de la ciudad, muchas familias se enfrentarán a otro peligro.
De hecho es uno de los mayores peligros para niños y adolescentes; ser pasajero dentro de un vehículo. De acuerdo a estadísticas, más de la mitad de niños y adolescentes fallecidos en las carreteras cada año son pasajeros.
Es por esto que una nueva iniciativa busca ahora intentar cambiar precisamente eso.
Entre el 2000 y el 2005, casi 10,000 niños entre los 8 y los 17 años, murieron en colisiones de automóvil.
Todos eran pasajeros. Un nuevo estudio del Children's Hospital de Filadelfia y State Farm Insurance fue realizado con el propósito de brindar consejos prácticos que los padres pueden utilizar para proteger a sus preciados pasajeros.
De acuerdo a Valerie Caraballo-Pérez, investigadora clínica, "el riesgo de morir en una colisión empieza mucho antes que el adolescente empiece a conducir.
Comienza a los 12 años, cuando aún son pasajeros, se montan en automóviles con otros adolescentes, andan en carreteras a alta velocidad, y en muchos casos no usan el cinturón de seguridad".
Según Xóchitl Yáñez, de State Farm, los chicos necesitan consejos antes y después de obtener su licencia. Yáñez recomienda intervenir cuando aun sus hijos son preadolescentes.
Platique con ellos sobre los comportamientos del pasajero que pueden distraer al conductor, el uso del cinturón, y las condiciones de manejo seguro.
Una buena idea es convertir el viaje de esta semana, si es que tiene previsto hacer uno, en una verdadera lección practica. No deje pasar la oportunidad para enseñarle a sus hijos los peligros que ocasionan a otros aquellos conductores que estando acompañados de un pasajero se cambian de carril sin encender la luz de cruce.
Le puedo asegurar que los ejemplos le van a sobrar. También aproveche a aquellos que vayan comiendo o hablando por el celular.
Conductores y pasajeros de ese tipo sobran por las autopistas de tejas.
Hábleles de la importancia de que el copiloto o pasajeros estén tan alerta en el camino así como lo esta el conductor. Muchas vidas han podido salvarse gracias a esto.
Rega es periodista independiente.