Irving – La llegada del receptor Roy Williams y la aparición del mariscal de campo Brad Johnson crearán nuevas oportunidades entre los Cowboys, menos para la defensiva.
Roy Williams apuntalará a una constelación de estrellas que da miedo de sólo nombrarlos y la única preocupación de los entrenadores ofensivos será encontrar la manera de maximizarlos.
Williams es un receptor de posesión, menos explosivo que Terrell Owens y más físico que Patrick Crayton.
Su llegada obligará a las defensivas a que consideren dónde colocan la doble cobertura, como ha sucedido con Owens, quien ha casi desaparecido las últimas tres semanas.
Una defensiva que enfrente a Owens, Williams, Crayton, Jason Witten y Marion Barber, combinados con Felix Jones, Miles Austin Tashard Choice, Tony Curtis y Martellus Bennett, tendrá que meditar dos veces en que lugar va a poner dobles coberturas, si es que contemplan hacerlo.
“Es difícil defenderte contra un equipo que tiene tal vez el mejor talento de toda la NFL”, dijo el entrenador de los Rams, Jim Haslett. “Si cargas tu defensa por un lado, pueden atacarte por otro. Hombre por hombre te causa estrés el sólo hecho de pensar que vas a enfrentarlos”.
El nuevo mariscal de campo, quien abrirá el domingo por el fracturado Tony Romo, tendrá algunas facilidades para correr el balón más, cuando los rivales comiencen a ajustar contra el pase.
Barber deberá tener más acarreos que los poco más de 18 que promedia por partido.
En fin, es un hecho que Williams representa un acierto a corto, mediano y largo plazo para la ofensiva de los Cowboys.
Pero quizá los Cowboys se engolocinaron tanto con la posibilidad de traer a un receptor de tan alto calibre que olvidaron sus prioridades defensivas, como la falta de esquineros.
Con la suspensión de Adam Jones y la lesión de Terence Newman, el domingo enfrentarán a los Rams sólo con un veterano, Anthony Henry, y tres jugadores sin experiencia, incluido el novato Mike Jenkins, quien abrirá el partido.
Los dos principales profundos fuertes, Roy Williams y Patrick Watkins han pasado la temporada con diversas molestias y no juegan hace un mes.
Keith Davis, quien ha sido titular los dos últimos encuentros, por eliminación, anda golpeado, después de que al principio de la temporada sólo practica con equipos especiales.
Los Cowboys y su galáctico ataque tendrán que anotar muchos, pero muchos puntos, las próximas semanas.
Dallas enfrenta en la próximas cuatro semanas a tres equipos con marca ganadora, incluidas visitas a rivales divisionales en Nueva York y Washington, que están arriba de ellos en las posición del Este de la Conferencia Nacional.
Y hasta la fecha, los Cowboys desconocen el triunfo contra un equipo con marca ganadora.
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