Los Cowboys anunciaron que el precio de los boletos para el nuevo estadio, a partir de la temporada 2009, costarán una fortuna. Pero ¿Cuál es la novedad? En realidad, el costo de las taquillas para el Texas Stadium siempre han costado una fortuna. Independiente de que los Cowboys gocen su mejor temporada en más de una década y de que por fin hayan encontrado a su mariscal franquicia del presente y futuro, su estadio es uno de los más costosos de la NFL.
El precio base de los boletos que llamarán la Zona Club, costará alrededor de $340 dólares por asiento, que estará en la parte de abajo, más o menos entre las yardas 30. Para el partido del próximo jueves, contra los Green Bay Packers (9-1), el precio mínimo de las entradas, hasta arriba y en una de las cabeceras, oscila a partir de 180 dólares en la vida real, es decir, en la reventa. Para ese mismo encuentro, contra los Packers, el miércoles había más de 190 subastas, desde boletos sencillos hasta grupales. Todos en una fortuna, incluso los pases de estacionamiento, en las zonas Azul y Roja, andaban arriba de $100 dólares. Sin embargo, habrá que reiterar que es ajeno a la gran temporada que vive la franquicia, la más productiva, en ganados y perdidos, desde 1995.
Desde hace varios años ya los precios andan por las nubes y salvo los abonados de temporada siempre ha sido muy difícil conseguir un boleto en taquilla. Por ejemplo, la campaña anterior, cuando los Cowboys enfrentaron a los entonces invictos Colts de Indianápolis, las entradas andaban arriba de los 200 dólares por asiento; por supuesto en las zonas más altas de las cabeceras. Hace cuatro temporadas, cuando comencé a cubrir a los Cowboys después de cinco temporadas con los Chargers, me percaté de la diferencia en la dificultad, en todos los aspectos, para conseguir un boleto para el Texas Stadium, comparado con el Qualcomm de San Diego.
El boleto básico, en el supuesto de que alguien comprara su boleto en la taquilla, era alrededor de 38 dólares; en Dallas tiene tiempo que los más baratos de primera mano, están por encima de los 45 dólares. Y eso que el área de San Diego es mucho más cara en costos de vida que la región Dallas-Fort Worth. Este mismo año, cuando los Cowboys enfrentaron en el segundo partido a los Dolphins, me di cuenta de que hasta en la NFL hay clases sociales, ya que en Miami los boletos van a partir de 35 dólares. Es cierto que los Cowboys tienen pedigree y los 22 títulos divisionales, ocho viajes al Súper Tazón y cinco anillos de campeones no tienen precio.
Es una tristeza que muchos leales aficionados a los Cowboys de toda la vida, tengan muy pocas oportunidades de ir al estadio, a menos de que gocen de muy buenos ingresos. Pero una cosa sí puedo asegurar: Que a pesar de que los boletos en el nuevo estadio cuesten caros y hasta se tenga que pagar derecho de apartado, entre 16 mil y 50 mil dólares por 30 años, siempre va a estar lleno a su capacidad total. Los Cowboys han vendido todos los boletos de su estadio en 138 partidos consecutivos y en 278 de los últimos 280 en cualquier cancha.