Irving - Desde que comenzó la temporada, la defensiva es el punto de crítica y temor en la carrera de los Cowboys hacia el título divisional. Con razón, muchos consideran que será el Talón de Aquiles para conseguir victorias cuando cuenta, es decir, en diciembre y la postemporada.
Sin embargo, la defensiva de Dallas ha sido muy subestimada, ya que ha crecido conforme avanza la temporada, pesar de que tiene sus resbalones como cualquiera en una liga creada para que luzcan las ofensivas.
Que si reciben demasiados puntos; que si su defensiva secundaria es malísima, que si la presión al mariscal de campo es nula contra las buenas líneas ofensivas, que si su guardia nariz es muy ligero, que si sus linebackers de repente se pierden en sus coberturas contra el pase. Es cierto, han sufrido para detener ofensivas, como el domingo pasado, cuando los Lions de Detroit tuvieron un festín, por tierra y por aire. Pero muchos se sorprenderían en que los Cowboys dominan buena parte de las estadísticas defensivas de la NFL, una liga en la que hace tiempo dejó de aplicar la lógica de que “las ofensivas venden boletos, pero las defensivas ganan campeonatos”.
“Dallas tiene una defensiva bastante agresiva y física”, consideró el entrenador de los Eagles de Filadelfia, Andy Reid, vía telefónica. “Juegan al límite, por eso producen balones sueltos, intercepciones y capturas. Aquí no se trata de parar en cero a nadie, sino de hacer lo suficiente para ganar partidos. Y ellos han hecho esto bastante bien”.
La defensiva de Dallas es la octava mejor en yardas totales permitidas en la liga y la tercera en la Conferencia Nacional, sólo atrás de Tampa Bay y los Giants de Nueva York.
Contra la carrera, los Cowboys son los cuarto mejores, los segundos en la Nacional, y eso que su mejor liniero contra el juego terrestre, Jason Ferguson, está fuera por lesión desde la jornada inaugural.
Son también los cuartos en capturas de la liga, con 34, y sus linebackers Greg Ellis (11.5) y DeMarcus Ware (10) están entre los mejores seis cazadores de cabezas.
Esa presión al mariscal ha provocado que su secundaria, que se supone no se cubre ni asimisma, tenga 18 intercepciones, cuartos en la NFL. En recuperación de balones, Dallas está octavo, cuarto en la conferencia, con +6 y suman 15 partidos al hilo forzando al menos una entrega. El rubro en el que marchan peor es el de defensiva contra el pase, ya que son los número 20 de la liga, novenos en la Nacional, con 219.8 yardas aéreas permitidas por partido.
Es decir, la situación defensiva no es tan mala como parece, están entre los diez mejores de la liga en casi todos los rubros, grupales e individuales.
En general están situados por encima de la defensiva de los súper poderosos Patriots en casi todos los rubros, salvo, por ejemplo, el de puntos recibidos por partidos, donde la diferencia entre 21.2 y 17.1, es poco considerable.
Sucede que en realidad, la defensa ha sido eclipsada en todos los sentidos por el fenomenal redimiento ofensivo de los Cowboys. “En la actualidad, para ganar en la NFL debes contar con una gran ofensiva y una defensiva que cumpla”, dijo por teléfono el mariscal de campo de Filadelfia Donovan McNabb. “Y la de Dallas es mucho más que cumplidora”.
Y si no, que pregunten en Indianápolis, que ganó el Súper Tazón pasado con la defensiva total número 21, pero con un ataque brutal.
cnava@aldiatx.com
469-977-3675