El hijo de 18 años de una amiga se fue de la casa por seis meses sin decir ni una sola palabra. Poco a poco, el joven dejó de estudiar, perdió su trabajo, su carro, sus ahorros y hasta la novia. Durante su ausencia, la familia se enteró de que el muchacho estaba consumiendo una peligrosa droga llamada "cristal".
Mi amiga estaba desesperada, no sabía qué hacer ni a quién acudir, hasta que un día el hijo reapareció y le dijo: "llevo cinco días limpio y estoy decidido a salir de este hoyo en el que caí".
Él quiere rehacer su vida y empezar a trabajar, pero la madre no cree en él, y está reacia a abrirle las puertas de la casa. Ella investigó sobre esta droga tan peligrosa y cuando descubrió que es más adictiva que el alcohol o la cocaína, le dijo a su hijo: "jamás podrás dejar este vicio por ti mismo, antes de entrar a esta casa tienes que internarte en un programa de rehabilitación intenso".
Este polvito infernal es barato y muy fácil de conseguir, incluso se puede fabricar en la casa. Lo fuman, ingieren, inhalan o se lo inyectan. Produce una sensación de energía impresionante, quita el cansancio y el sueño, hace olvidar los problemas, incrementa el deseo sexual y te hace sentir poderoso.
El efecto dura hasta 10 horas y las consecuencias son devastadoras; produce un daño cerebral irreparable, provoca paranoia constante, la piel se invade de llagas, envejeces aceleradamente y además de perder la familia y tus bienes materiales, ¡pierdes hasta los dientes! En la búsqueda de la felicidad muchos adolescentes y adultos jóvenes caen en un "hoyo de cristal".
Aunque es muy difícil salir de este vicio sin ayuda profesional, tampoco es imposible. Cuando hay voluntad, compromiso y un enorme deseo de superación todo es posible.
Los consumidores de cristal que llevan años sin tocar esta droga aseguran que para lograrlo hay que alejarse por completo de todas las amistades que la usan, para esto debes dejar el área donde vives. En El Quijote, Miguel de Cervantes, expresó: "el mejor camino para vencer el mal es huirle ya que jamás lo vencerás".
Otra estrategia que recomiendan es ocupar la mente a diario con una actividad física que te entretenga como trotar, nadar o hacer yoga. Un vicio se puede reemplazar con un buen hábito.
A mi amiga, y a todos lo que hayan perdido la fe en alguien, les digo: demostrarle fe a quien ha caído hondo es como lanzar una cuerda en un pozo. Todas las personas que han triunfado afirman que alguien creyó en ellos. Por eso, a ese ser querido que desea superarse ¡dale una oportunidad!
María Marín es motivadora y autora. Visita su sitio www.MariaMarin.com.