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La mentira y su efecto en la niñez

01:46 PM CDT on Wednesday, April 2, 2008

REFLEXIONES/ROSALINDA WEISZ

Hay un refrán que dice que "todos los hombres nacen sinceros y mueren mentirosos". Y si confiamos en la sabiduría popular, deberíamos sospechar entonces que la mentira cumple alguna función adaptativa.

Los niños pequeños muchas veces cuentan historias fabulosas, pero es simplemente porque no distinguen aún claramente entre fantasía y realidad. De este modo, un niño de 5 ó 6 años puede contar los relatos más fantásticos a sus padres utilizando su imaginación, sin que exista la menor intención de engañar o mentir.

Existe un momento en la maduración del niño en el que se produce el descubrimiento de que se puede mentir, y esto constituye un punto de inflexión del desarrollo intelectual y social. Es una indicación de que hay un mundo interno que se puede ocultar, una evidencia de individualismo y de construcción de la identidad.

Sin embargo, cuando un niño miente repetidamente debemos preocuparnos, porque puede indicar la presencia de problemas serios.

Es importante recordar que, en esos casos de mentira reiterada, mentir tiene un propósito. Los niños mienten para evitar ser castigados, para llamar la atención, para compensar una pobre imagen de sí mismos, o porque observan la mentira en los demás.

El motivo más frecuente de la mentira en los niños es el temor al castigo. Esto implica que el niño conoce la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal y por lo tanto quizás los castigos no ayuden. Una mejor respuesta de los padres consistiría en orientar al niño para que aprenda a resistir tentaciones, postergar satisfacciones y evaluar las consecuencias de su conducta.

Un aspecto particular que los padres deberán tener en cuenta es su propio temperamento. No es sorprendente que los niños habitualmente mentirosos pertenezcan a familias en las que los adultos son personas rígidas, irritables, que se enojan fácilmente y gritan de modo constante.

Hay niños que mienten para compensar una autoestima baja o para "hacerse importantes" y sentirse mejor en la interacción con los demás niños. En estos casos es necesario investigar si el niño se siente disminuido, humillado, o es blanco de las burlas de los otros niños.

Cuando la conducta mentirosa aparece en los adolescentes, está por lo general expresando rebelión y desafío frente a las normas de los adultos.

De todos modos, la mentira debe ser siempre una llamada de atención, una advertencia de que algo anda mal y un motivo para buscar ayuda profesional. Un niño que miente es un niño que no se siente bien.

Pero quizás uno de los aspectos más importantes de la mentira radica en el hecho de que los niños aprenden de observar a los adultos. Un artículo que apareció en la revista New York sugiere que los niños aprenden a mentir en el hogar. Los adultos mienten y a veces incitan a los hijos a mentir, como en el caso del papá que le dice al niño que conteste la llamada telefónica indicándole que diga que "no está en la casa". Las llamadas "mentiras piadosas" pertenecen a la experiencia social cotidiana.

También es cierto, como lo describe la doctora Lerner, que hay otras maneras de no decir la verdad, una de ellas a través del silencio. Es decir, mentira por omisión.

Pero probablemente la mentira más devastadora es aquella que consiste en mentirse a uno mismo. Como consecuencia de ello, se produce una forma de autoalienación, en la cual la persona no tiene claro lo que piensa, ni lo que siente, ni lo que quiere. De pronto nuestras prioridades no son nuestras, nos sometemos y nos acomodamos a los deseos o necesidades de los otros y perdemos el contacto con nosotros mismos, con nuestra esencia y nuestros valores más genuinos. Serán los buenos amigos, la buena pareja o alguien con la adecuada sensibilidad e intuición, quienes puedan percibir y señalar el autoengaño, y acompañar a la persona que ha caído en el mismo para que busque la ayuda terapéutica apropiada.

Weisz es sicoterapeuta con práctica en Dallas. Puedes escribirle a reflexiones_rw@hotmail.com o llamar al 972-248-8416.

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