Sao Paulo – Fabiana Murer deseaba tanto ser gimnasta cuando era pequeña, que rezaba para no seguir creciendo. Hoy, convertida en una de las mejores especialistas del mundo en salto con pértiga, quisiera ser un poquito más alta.
Murer tuvo que dedicarse al salto con pértiga porque era demasiado alta para la gimnasia, pero ahora no le importaría medir unas pulgadas más, cuando aspira a ganar la primera medalla de oro para Brasil en su especialidad.
"No me importaría ser un poco más alta, en realidad me ayudaría", dijo la atleta de 5-6 pies a The Associated Press. "Cuando niña no quería crecer mucho, pero las cosas han cambiado. Eso era antes de dedicarme al salto con pértiga".
Murer tiene la segunda mejor marca este año con 4.80 metros (15.7 pies), y cree que puede desafiar por el oro en Beijing a la favorita rusa Yelena Isinbayeva, que también dejó la gimnasia para dedicarse a la garrocha.
Murer dice que a menudo conversa con Isinbayeva, que también mide 5-6, sobre el cambio de deporte que tuvieron que aceptar debido a su altura. Ambos comenzaron casi al mismo tiempo, en 1997.
Pero en Beijing las amigas estarán frente a frente disputando el oro.
En sus primeros Juegos Olímpicos, Murer sabe que será difícil, pero no imposible.
"Quiero pelear por el oro", dijo Murer. "He mejorado mucho y sé que puedo saltar más alto. Cualquier cosa puede pasar en las olimpiadas".
Murer saltó 4.80 metros en Sao Paulo el 29 de junio, rompiendo su propio récord sudamericano y superando su marca personal de este año de 4.70 metros (15-4 pies) lograda en España en marzo.
"Siempre he pensado que puedo saltar 5 metros", dijo la atleta.
El entrenador de Murer, Elson Miranda, comparte esa confianza.
"Técnicamente, no hay nadie mejor que ella hoy en día. Hombre o mujer", dijo Miranda.