El fallo de un juez federal en el sentido de que Texas ha discriminado a sus estudiantes con un nivel de inglés deficiente es súbitamente el documento más esperado en el medio educativo.
La resolución del juez federal de distrito Willam Wayne Justice, emitida el viernes, suplanta un fallo emitido por él mismo el verano pasado según el cual Texas estaba haciendo una labor adecuada al dar a los estudiantes inmigrantes la instrucción necesaria para desenvolverse en inglés.
Las autoridades educativas desconocen los detalles de este último fallo, pero saben que cambiará notablemente la forma en que educan al creciente número de estudiantes que llegan a la escuela hablando otro idioma.
En el ámbito estatal, afirman los legisladores, su aplicación tendría un costo de cientos de millones de dólares.
"Va a ser interesante leer esa orden y ver qué impacto tiene en nosotros", manifestó Doug Otto, superintendente de las escuelas de Plano. "El juez parece haberse concentrado en la educación secundaria y da a entender que los programas de educación bilingue podrían ser los adecuados a ese nivel, en contraste con el programa tradicional de enseñanza de inglés como segundo idioma".
El sistema vigente en Texas aplica la educación bilingue que consiste en impartir clases en inglés y en el idioma natal del estudiante a nivel primaria. Pero en séptimo grado esos alumnos son canalizados al resto del cuerpo estudiantil y toman sus clases en inglés.
Toman además clases de Inglés como Segundo Idioma (ESL) y reciben ayuda adicional si tienen problemas para mantenerse al corriente de sus clases.
"El objetivo es no tener programas separados cuando el estudiante crece", explica Otto. "Queremos que experimenten los mismos programas y servicios, y ciertamente que no estén aislados del resto de los alumnos.
"Tratamos de llevar a los estudiantes a un punto en que puedan sobrevivir en un ambiente educativo donde no estén separados del resto", subrayó. "A partir de allí dependerá de ellos si salen adelante o se estancan".
Sin embargo, el querellante en el caso que atiende el juez Justice –el Fondo Mexicano-Americano para la Educación y la Defensa Legal (Maldef)– sostiene que son demasiados los estudiantes que están fracasando en el manejo del inglés a nivel estado.
Una mayoría de los estudiantes con limitados conocimientos de inglés de séptimo a décimo grado no alcanza los parámetros mínimos establecidos por el estado en los exámenes de Evaluación de Conocimientos y Habilidades de Texas.
Muchos de ellos han sido reprobados o bien han desertado en cantidades mucho mayores que otros alumnos, según los abogados de Maldef.
El fallo del juez Justice da seis meses a la Agencia de Educación de Texas para elaborar un programa de enseñanza del idioma que garantice igualdad de oportunidades para todos los estudiantes.
"Lo que yo creo que va a hacer la TEA es sondear las prácticas que imperan en todo el estado para ver si algunas tienen más meritos que otras", agregó Otto. "Pero el problema es determinar cuánto tiempo de segregación es el indicado para los alumnos. Ese es el punto que tendrá que ser resuelto".
El representante estatal Dan Branch, republicano por Dallas y miembro del Comité de Educación Pública de la Cámara de Representantes, dijo que, dada la transformación demográfica de Texas, es más importante que nunca lograr que la educación bilingüe satisfaga las necesidades educativas.
"El 50 por ciento de nuestra población de entre cero y cinco años tiene apellidos hispanos, así que tenemos la necesidad de llegar hasta ellos en sus primeros años y hallar la mejor forma de ayudarlos a que dominen el inglés", dijo Branch.
Jon Dahlander, portavoz del Distrito Escolar de Dallas, informó que esa institución estructuró programas de educación dual en algunas escuelas primarias de la zona en los que se imparten algunas clases en inglés y otras en el idioma materno del estudiante.
Hay quienes dicen que este método es más efectivo que los programas de educación bilingüe tradicionales.
Asimismo, el distrito ha estado considerando crear una "preparatoria internacional, una especie de academia de idiomas" para los alumnos de mayor edad, pero eso todavía está analizándose, dijo Dahlander.
"Lo único que podemos ofrecer es estudiarlo con detenimiento", dijo Dahlander. "Obviamente hay muchos factores a considerar, y responderemos como sea conveniente".
Young escribe para
The Dallas Morning News.