Cristina Gámez cita a Albert Einstein, toca el piano y tiene nociones de japonés.
A Mónica Ibarra Rodríguez le gusta Guitar Hero y quiere ser consejera para tratar la adicción a las drogas. Su primo, José de Jesús Ibarra, quiere ser ingeniero mecánico.
Estos adultos jóvenes del área de Dallas son como muchos otros estudiantes en edad universitaria, llenos de esperanza y planes para el futuro.
Pero los tres viven en el país sin documentos y el año pasado fueron sometidos a procedimientos de deportación.
Habiendo comparecido ante jueces de inmigración, los estudiantes se enteraron hace poco que la representante federal Eddie Bernice Johnson, demócrata por Dallas, asumió su causa.
El 20 de junio, Johnson presentó un proyecto de ley personal para evitar que los muchachos sean deportados. La propuesta pide que sea rescindida la orden de remoción federal contra los tres.
En ausencia de una reforma migratoria, los proyectos de ley personales son con frecuencia medidas de último recurso para los inmigrantes que tratan de permanecer en el país. En este caso, los tres fueron traídos hace muchos años a Estados Unidos por sus padres.
"El tiempo se acababa y sentía que no podía esperar", dijo Johnson. "Es posible que la propuesta no sea aprobada, pero al menos nos permite ganar tiempo".
Ira Mehlman, director de comunicación de la Federación Americana para la Reforma Migratoria (FAIR), dijo que no se debe hacer excepciones para los hijos de inmigrantes, aún si no fue decisión de ellos venir a este país.
"Sencillamente sienta un mal precedente", dijo Mehlman. "Aunque ciertamente no nos complace ver que se perjudique a los hijos, como sociedad debemos hacer responsables a los padres. Los hijos no son escudos humanos. Esta fue una situación creada por los padres e infringir la ley trae consecuencias".
La medida impulsada por Johnson se produce 10 días después de que la senadora Dianne Feinstein, demócrata por California, presentó también un proyecto de ley personal para impedir que un estudiante de preparatoria armenio fuera deportado.
Un proyecto de ley personal está encaminado a aplicar la ley propuesta únicamente en beneficio de las personas en él mencionadas.
Sin embargo, tales propuestas deben superar varios obstáculos. Deben ser sometidos a audiencia en distintos comités y ser aprobados tanto por la Cámara de Representantes como por el Senado antes de ser firmadas por el presidente. Son pocas las que han sido promulgadas.
Los defensores de los inmigrantes han estado buscando un remedio para los hijos de inmigrantes a través de la Ley de Desarrollo, Asistencia y Educación para Menores de Edad Extranjeros, o Dream Act, a fin de dar estatus legal a los inmigrantes indocumentados que se hayan graduado de preparatoria y hayan estudiado la universidad o servido en las fuerzas armadas. El otoño pasado el proyecto fue rechazado en el Senado.
Los padres de Gámez querían regresar a su país, pero decidieron que tendrían una mejor vida aquí, dice.
Los problemas empezaron cuando acumuló varias faltas en la escuela, lo que la llevó a corte por ausentismo.
Ahí, un oficial le preguntó si era ciudadana estadounidense, lo cual la llevó a audiencias judiciales y a la oficina de la abogada de inmigración Liz Cedillo-Pereira.
Cedillo-Pereira, que está representando a los tres jóvenes, dicen que son buenos estudiantes que quieren terminar la universidad y convertirse en residentes legales profesionalmente activos.
"Cuando tengamos una solución más extensa, ya no tendremos que buscar remedios de último recurso", dijo la abogada.
Chávez escribe para The Dallas Morning News.