Mireya Hernández no quiere que la historia se repita.
Hace tres años, su hija Abelina Hernández tenía 13 años y solía pelearse seguido en la secundaria. Al igual que otros jóvenes con incidentes disciplinarios similares, Abelina fue enviada a la escuela alternativa del distrito escolar Village Fair.
Abelina estuvo en ese plantel en tres ocasiones entre el 2004 y el 2005 por lapsos de un mes o dos, y fue ahí donde Hernández asegura que su hija conoció la heroína "cheese".
ROBERTO M. SÁNCHEZ/AL DÍA
Mireya Hernández no quiere que su hijo Ulises González, de 12 años, estudie en Village Fair, una escuela alternativa para jóvenes con problemas. Padres y consejeros creen que los alumnos son expuestos a las drogas en ese plantel del DISD.
"Mi hija no usaba drogas pero regresó de esa escuela adicta", dijo Hernández.
Abelina dejó las drogas después de casi dos años de tratamiento e intentos de suicidio, pero ahora Hernández enfrenta un nuevo pero conocido problema con su segundo hijo de 12 años, Ulises, que fue arrestado por la policía de la escuela por posesión de marihuana.
Después de que el distrito escolar ordenó transferir a Ulises a Village Fair, Hernández dijo que hará todo lo posible para evitar que eso pase.
Al igual que Fernández, otras madres exigen alternativas a la política del DISD que envía a los estudiantes con problemas disciplinarios relacionados con el uso de drogas, pandillerismo o peleas dentro de las escuelas a Village Fair, un plantel que aseguran acentúa los problemas de drogadicción en vez de combatirlos.
Actualmente alrededor de 700 estudiantes asisten a Village Fair. Los estudiantes son transferidos ahí por periodos de entre 30 y 60 días, durante los cuales continúan con sus clases y reciben orientación sobre las consecuencias del abuso de drogas.
"Es una escuela disciplinaria. Lo que tenemos es un ambiente muy controlado", dijo el superintendente adjunto del DISD José Luis Torres, que defendió la labor y los objetivos de la institución.
Torres agregó que en promedio menos del 1 por ciento de la población estudiantil del distrito escolar ocupa el plantel. Aunque no pudo decir el porcentaje de estudiantes que pasan por Village Fair más de una vez, Torres aseguró que la mayoría de los estudiantes aprenden su lección.
Torres dijo que la escuela busca reducir las posibilidades de que los jóvenes usen drogas en el plantel con un mayor número de guardias de seguridad y revisiones de mochilas y pertenencias al entrar a las instalaciones. Incluso los baños están dentro de los salones y los estudiantes no pueden ir en grupo, dijo.
Sin embargo, Toby Scott, consejero de admisiones del centro de tratamiento Phoenix House, dijo que ha recibido a muchos jóvenes que fueron a Village Fair que dijeron que necesitaban tratamiento y temían regresar a esa escuela por la alta disponibilidad de drogas.
Scott criticó el plantel porque reúne bajo el mismo techo a jóvenes con problemas disciplinarios menores con aquellos con incidentes más serios de pandillerismo y venta de drogas.
"El punto es que concentran a todos los jóvenes que han sido descubiertos usando drogas. Un chico que lo envían por usar marihuana es expuesto inmediatamente a la cocaína, heroína y Xanax", dijo.
María García, madre de un estudiante de la preparatoria North Dallas que intenta prevenir que su hijo sea transferido a Village Fair por consumo de heroína cheese, dijo que le preocupa la alta disponibilidad de la droga.
"Si ya la probó y se la van a regalar ahí, a lo mejor no va a tener tanta fuerza de voluntad y la va a volver a probar. Yo lo quiero mantener un poco retirado de eso", dijo.
García opinó que el DISD debería ser más proactivo y ayudar a colocar a los jóvenes con problemas de drogas en programas de rehabilitación.
"Ahora que lo encuentran con droga lo castigan y lo mandan a una escuela donde hay más droga de lo normal. Si él está aceptando que estaba usando droga, ¿por qué en vez de mandarlo a una escuela alternativa, no lo mandan a una clínica?", dijo García, que agregó que apelará la decisión de enviar a su hijo a Village Fair.
Torres dijo que el distrito escolar busca ayudar a los padres y los estudiantes con información, consejeros y con vigilancia estricta, pero los padres de familia deben incurrir cualquier gasto de hospitalización o tratamiento.
"Recuerda, somos una institución educativa y proveemos ayuda al corto plazo a los estudiantes para que puedan beneficiarse de una educación", dijo. Sí referimos a los padres a agencias donde pueden recibir ayuda, pero no somos un centro de tratamiento y eso es muy difícil para muchos de ellos".
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