Es posible que el nuevo maestro de su hijo tenga 30 años y se pare por primera vez en un salón de clases este otoño.
También es probable que haya abandonado otra carrera y haya tomado un programa de certificación alternativa durante el verano para dar clases, y que apenas haya mantenido un promedio de calificación "C" en la universidad.
Esto se debe a la escasez de maestros en distritos escolares del Norte de Texas, situación que ha abierto la puerta a profesionistas en áreas que no son la docencia para conseguir trabajo en aulas locales con una mínima preparación.
La situación ha llamado la atención de la Junta Estatal de Certificación de Educadores (SBEC) entidad que otorga permisos de docencia y que está considerando imponer un reglamento para exigir a los programas de certificación alternativa aceptar solo a estudiantes con buenas calificaciones universitarias.
Asimismo se exigiría a los llamados maestros del programa de certificación alternativa cursar una cantidad determinada de horas de capacitación antes de dar clases.
La propuesta es importante porque casi uno de cada cinco docentes en las escuelas públicas de Texas –y aproximadamente la mitad del total de maestros nuevos cada año– es producto de los programas de la certificación alternativa.
Funcionarios estatales de la educación, colegios de maestros, grupos del gremio y la mayoría de los responsables de contratación de personal docente en los distritos escolares se han manifestado a favor de una normatividad al respecto.
Estos grupos afirman que una reglamentación estatal más estricta contribuirá a mejorar la calidad profesional de los maestros y el rendimiento académico de las escuelas públicas.
Quienes se oponen son las compañías con fines de lucro que ofrecen programas de certificación alternativa, los distritos escolares urbanos con elevados niveles de pobreza y los distritos escolares rurales.
Las compañías no quieren que se les limite su base de clientes. Los distritos escolares tienen problemas para atraer a maestros y consideran que la ampliada reserva de candidatos que producen los programas de certificación alternativa les beneficia.
"Hay una batalla entre quienes piensan que deberíamos imponer requisitos estrictos a los candidatos antes de permitirles dar clases, y aquellos que, con ánimo de lucro, creen que se debe permitir a cualquiera dar clases y después ver cual han sido el aprovechamiento académico de sus alumnos y decidir si se queda en el puesto o no", formuló Ed Fuller, profesor de educación en la Universidad de Texas.
La escasez al centro del debate
Los programas de certificación alternativa surgieron en los 80 para competir con los programas ordinarios de capacitación de maestros en las universidades.
Su propósito era atraer a más candidatos para impartir materias difíciles de cubrir como matemáticas, ciencias y educación bilingüe, áreas para las que las universidades no producen suficientes docentes.
Las empresas con fines de lucro, organismos no lucrativos, los distritos escolares urbanos y las oficinas regionales de la Agencia de Educación de Texas ofrecen programas de certificación alternativa por una cuota promedio de 4,000 dólares.
El aumento en la cantidad de maestros egresados de programas de certificación alternativa ha sido explosivo.
iteachTexas, una compañía privada de Denton, ofrece capacitación a través de internet. En sólo cinco años se ha convertido en el productor de docentes más grande del estado, de acuerdo con cifras de SBEC. El año pasado itechTexas certificó a casi 1,400 clientes.
Algunas empresas que ofrecertificación alternativa están movilizando a sus grupos de presión contra la propuesta de reglamentación de la SBEC.
Unmuth escribe para
The Dallas Morning News.