La Agencia de Educación de Texas probablemente apelará la decisión de un juez federal que ordenó nuevos programas de aprendizaje para alumnos de inglés limitado en todas las secundarias y preparatorias del estado antes del 31 de enero.
El juez William Wayne Justice afirma que las escuelas no les han puesto la suficiente atención a los estudiantes inmigrantes que ingresan a las secundarias y a las preparatorias y terminan reprobando exámenes estatales o abandonando la escuela. Justice ordenó cambios y mayor vigilancia de la efectividad de tales programas.
Una portavoz de la TEA dijo que los directivos de la agencia están "desilusionados" con la decisión y que le han pedido al Procurador General que considere una apelación.
Pero aunque se dé tal acción legal, educadores, líderes latinos y legisladores estatales afirman que las reformas a la educación bilingüe son inevitables, ya que salieron a la luz pública sus deficiencias.
"Es una oportunidad para elevar la calidad de los programas tradicionales. Esto nos presenta el reto de enfocarnos (en la educación bilingüe) más allá de la primaria porque no hemos podido mantener a los estudiantes de secundaria en la escuela", dijo Rudy Rodríguez, ex director del programa bilingüe de la Universidad del Norte de Texas.
La senadora estatal Florence Shapiro, republicana por Plano, dijo que si las escuelas no realizan los cambios requeridos por el juez, el Comité de Educación del Senado considerará un proyecto de ley el año próximo para mejorar la educación de los estudiantes de inglés limitado (LEP) e invertir fondos en la prevención de la deserción escolar.
"Mientras que nuestros estudiantes (LEP) están teniendo éxito en la primaria, reconocemos que hay problemas en las secundarias y preparatorias que debemos corregir", afirmó.
La Cámara de Representantes texana también considerará un proyecto de ley para financiar un programa de instrucción de lenguaje dual, un método más moderno y eficiente, para reemplazar los modelos actuales de educación bilingüe en las primarias e inglés como segundo idioma (ESL) en las secundarias y preparatorias.
"Hemos tenido alguna resistencia por parte de miembros que lo ven como otro regalo a los inmigrantes indocumentados", afirmó el representante estatal Rob Eissler, republicano de The Woodlands y presidente del Comité de Educación Pública. "La verdad es que esta es una gran oportunidad para que los niños aprendan otro idioma a una edad apropiada... espero que esta orden judicial nos dé el ímpetu para intentar nuevos métodos".
Manuel Rendón, presidente del Comité de Asuntos para Inmigrantes del capítulo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos del Collin County College, dijo que es más fácil para los niños que para los adolescentes aprender inglés, así que los grandes que necesitan la ayuda.
"Es más difícil para un estudiante aprender inglés cuando llegan aquí con una edad mayor. Tenemos que invertir en la educación de ellos para que puedan contribuir en nuestro país", afirmó.
Los estudiantes LEP tienen un desempeño muy inferior en el examen estatal TAKS que aquellos que hablan bien el idioma, según datos de la TEA.
Por ejemplo, el 17 por ciento de los estudiantes LEP de décimo grado aprobaron la porción de ciencias del TAKS, comparado con el 65 por ciento de los estudiantes con buen inglés que aprobaron en la primavera del 2008.
La historia se repitió en las matemáticas, donde el 26 por ciento de los estudiantes LEP aprobó, comparado con el 65 por ciento de los angloparlantes que aprobaron. Bayardo Arellano, maestro bilingüe de la primaria L.P. Cowart de Dallas, dijo que sí hay disparidades en la enseñanza bilingüe en las preparatorias.
"El problema siempre ha sido la preparatoria y seguirá siendo la preparatoria porque el dominio de la lengua y la manera de comportarse de los maestros en la primaria y en la preparatoria es diferente... son más impersonales, más fríos en su instrucción", dijo.
Agregó que cualquier cambio va a costarle mucho dinero a las escuelas.
¿Cuánto dinero?
Nadie lo sabe con certeza, pero algunos analistas afirman que implementar un nuevo programa de instrucción para los 140,000 estudiantes LEP en el estado costaría un mínimo de 500 dólares por estudiantes, o sea 70 millones al año.
Una mayor vigilancia para medir el aprendizaje de los alumnos podría llevar el total a más de 100 millones de dólares.
Con información de Terrence Stutz y Katherine Leal Unmuth de The Dallas Morning News.
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