Ciudad de México El senador John McCain llegó a la capital mexicana el miércoles para una visita que se espera abordará los difíciles temas binacionales como inmigración y tráfico de drogas, y para subrayar la importancia del voto hispano en las elecciones presidenciales de noviembre.
Un sonriente McCain, candidato presidencial republicano, llegó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México proveniente de Colombia poco después de las 6 p.m. Fue recibido por el embajador de Estados Unidos en México, Tony Garza y se fue sin hacer declaraciones.
Su primera parada será en la Basílica de la Virgen de Guadalupe, el recinto religioso más importante de la religión católica en el país.
Las imágenes de McCain en la Basílica "son dirigidas a la comunidad mexicana en Estados Unidos porque son símbolos con los que los mexicanos allá también se identifican", dijo el analista político José Antonio Crespo.
McCain se reunirá también con el presidente Felipe Calderón y visitará un complejo de la policía federal.
Andrew Selee, director del Insituto Mexicano en el Centro Woodrow Wilson en Washington, dijo que la visita de McCain y otra por parte del candidato demócrata Barack Obama programada para agosto son señales positivas para las relaciones entre México y Estados Unidos.
"Esto indica que hay un fuerte interés y de la importancia que ambos candidatos tienen para reforzar la relación con México", dijo Selee.
Armand Peschard-Sverdrup, consultor político de Peschard-Sverdrup & Associates, dijo que el viaje también representa algunos riesgos para McCain.
México sigue siendo un asunto espinoso para los electores estadounidenses, particularmente los que viven en estados electorales clave como Michigan y Ohio, donde la idea de un comercio más liberal con México causa controversia.
"McCain camina sobre un terreno muy delicado, particularmente con los conservadores más acérrimos", dijo Peschard-Sverdrup. "Las imágenes en México serían excelentes si Estados Unidos tuviera una economía sana abundante. Pero las personas quieren saber, ¿qué harás por mí en Estados Unidos?', y ese viaje no contesta esa pregunta".
Dos influyentes dirigentes laborales criticaron ayer la gira Latinoamericana de McCain, precisamente por los estragos que afirman ha causado en el ámbito laboral estadounidense el Tratado de Libre Comercio (Nafta) con México.
James P. Hoffa, presidente de la federación sindical de los Teamsters, dijo que estaba "alarmado" por el viaje de McCain a Colombia, un país que "es un violador extremo de los derechos humanos".
"Es también el lugar más peligroso del mundo para ser sindicalista", dijo en una conferencia telefónica, en la que participó desde Colombia el dirigente petrolero Jorge Gamboa. "Desde 1986 han muerto más de 2,500 sindicalistas, y este año ya se cuentan 27 asesinados".
Linda Chávez, vicepresidenta de AFL-CIO, la central sindical más grande de Estados Unidos, dijo en otra conferencia que la visita de McCain a Colombia y México era un indicio de la "continuidad" de las políticas que ha seguido para la región el presidente George W. Bush y que han sido rechazadas por la comunidad interamericana.
La fuerte oposición sindical al libre comercio ha hecho que el tratado con Colombia fuese congelado por la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, cuando Bush trató de forzar su debate y aprobación valiéndose de la ley de promoción comercial o "fast track", bajo la cual fue negociado.
Iliff y Corchado escriben para el buró de México de The Dallas Morning News. Con información de Javier García y Associated Press.