Washington – Tanto el candidato presidencial republicano John McCain como su rival demócrata Barack Obama recurrieron a anécdotas y usaron cierta filosofía para responder a preguntas formuladas por uno de los pastores evangélicos más influyentes de Estados Unidos, en un intento por captar el apoyo del bloque de la derecha religiosa, que podría decidir el resultado de las elecciones de noviembre.
Ambos candidatos fueron recibidos con calidez por el público el sábado por la noche, pero las respuestas de McCain recibieron muchos más aplausos que las de Obama.
Uno de los tópicos más importantes en la discusión televisada del sábado en la noche fue el del aborto.
Mientras McCain dijo que los derechos humanos de un ser humano comienzan "en el momento de la concepción", Obama reiteró su respaldo al aborto legal, aunque también expresó la necesidad de adoptar medidas enérgicas para reducir la cifra de embarazos indeseados.
Como moderador estuvo el reverendo Rick Warren, que interrogó a los senadores por Arizona y por Illinois de manera separada en su iglesia Saddleback Church, de California, que asegura contar con 23,000 miembros.
La derecha religiosa ha respaldado en buena medida al Partido Republicano. Muchas de las posiciones de McCain están más cercanas a los cristianos conservadores, que abarcan alrededor de una cuarta parte del electorado estadounidense. Ese sector contribuyó a la elección del presidente George W. Bush tanto en el 2000 como en el 2004.
McCain también fue aplaudido por su decisión de favorecer el levantamiento de la prohibición de la prospección petrolera y de gas frente a las costas de Estados Unidos y por su oposición a establecer un cronograma de retirada de las tropas estadounidenses en Irak.
Los aplausos fueron atronadores cuando dijo que perseguirá a Osama bin Laden "hasta las puertas del infierno".
Al mismo tiempo, esa afirmación fue considerada como una crítica a Bush, que no ha podido capturar al arquitecto de los ataques del 11 de septiembre del 2001.