Washington – Los antiguos adversarios Barack Obama y Hillary Rodham Clinton se unieron el viernes para lanzar su primera campaña conjunta y sanar así las heridas causadas por la dura batalla por la candidatura demócrata a la presidencia.
La primera aparición pública de ambos senadores ocurrió en una población con el sugestivo nombre de Unity (Unidad), New Hampshire, y tuvo como objetivo presentar el nuevo frente unido del Partido Demócrata desde que Clinton abandonó la campaña electoral hace tres semanas. La aparición se dio 24 horas después de que Obama se reuniera con decenas de personas que financiaron la campaña de Clinton y que la senadora ha animado a que apoyen a su ex rival en la batalla electoral contra el republicano John McCain.
Después de estrecharse la mano y darse un beso en el Aeropuerto Nacional Reagan, los antiguos adversarios subieron al avión, sonriendo y gesticulando. Ambos pasaron el vuelo de poco más de una hora a Manchester, New Hampshire, charlando animadamente, sin la presencia de sus ayudantes y unos 20 periodistas, que fueron excluidos de la conversación.
Ambos demócratas se necesitan el uno al otro a medida que empieza la siguiente fase de la campaña.
Desde que se aseguró la candidatura, Obama se ha concentrado en atraer a los votantes de Clinton con un mensaje de cambio al mismo tiempo que pulía sus credenciales para defenderse de las críticas de McCain acusándolo de tener poca experiencia.
Los problemas a los que ambos candidatos se tendrán que enfrentar empeoraron el jueves. Los mercados bursátiles descendieron a su nivel más bajo en casi dos años a medida que el precio del petróleo subía a un nuevo récord.
En Irak surgió un nuevo brote de violencia, que se cobró la vida de tres soldados estadounidenses, desafiando la aserción de McCain de que la guerra va mejor.
Los graves acontecimientos podrían beneficiar a Obama, que ha descrito una presidencia de McCain como una extensión de la presidencia de Bush y sus impopulares medidas.