Cuando llegó Dallas por primera vez hace 14 años, el abogado Jaime Ramón recuerda que se reunía con un pequeño grupo de juristas hispanos, la mayoría de ellos con despachos privados, a discutir temas y preocupaciones de su comunidad.
En ese entonces se conocían como la Barra de Abogados Mexicoamericanos. Hoy, el grupo se denomina Asociación de Abogados Hispanos de Dallas, y sus miembros unos 300 aproximadamente son desde socios en despachos corporativos muy poderosos hasta abogados con despachos privados que defienden casos de derecho civil y discriminación en el empleo.
"En ese entonces apenas unos cuantos éramos socios en despachos grandes", dijo Ramón, de 54 años, socio de K&L Gates. "Hoy, hay una gran energía en la organización y una nueva generación muy comprometida con la comunidad. No tienen las barreras que nosotros tuvimos, y tienen una forma de pensar más global".
Durante los últimos años, al tiempo que la población ha cambiado, la Asociación de Abogados Hispanos de Dallas (www.dallashispanicbar.com) lentamente se ha convertido en un agente de cambio en el condado de Dallas.
Una nueva generación de abogados hispanos se ha involucrado visiblemente en las metas civiles de la organización, tales como el esfuerzo para rebautizar la avenida Ross en honor al líder de los trabajadores campesinos, César Chávez. Otros están contentos de colaborar tras bastidores para impulsar el crecimiento económico y político de los latinos.
El 17 de septiembre próximo, muchos de ellos se reunirán para ayudar a una nueva generación de estudiantes de leyes latinos, que también buscan el camino de la superación intelectual y económica, en la Mansión Belo durante el banquete anual para recaudar dinero para becas.
Una docena de estudiantes que asisten a varias facultades de leyes en Texas recibirán desde 1,500 hasta 2,000 dólares en ayuda financiera, algunos de ellos nombrados en honor a la conocida benefactora Adelfa Callejo, o emergentes líderes civiles como Gilbert Aranza y Ángel Reyes.
Parte de los 130,000 dólares recaudados en el evento anual se canalizarán al fondo de becas del grupo, con la meta de reunir 1 millón de dólares para el 2015.
Este año, la organización también entregará el premio anual La Luz Achievement Award a Regina Montoya. La egresada de la facultad de leyes de Harvard que fue Asistente de Asuntos Gubernamentales del presidente Bill Clinton y que recientemente dejó su trabajo como CEO de New America Alliance.
Y Ramón, también mentor de la nueva generación, recibirá el reconocimiento President's Award.
"El mejor consejo que jamás recibí fue de Jaime," recordó Aarón R. Ramírez, presidente de la barra de abogados hispanos.
El pensaba renunciar de un puesto corporativo con el despacho más grande del país para dedicarse a la práctica privada con su colega Maricela Siewczynski.
Entonces llamó a Ramón con miles de dudas.
"Él sabía que yo tenía más pasión para representar a la gente que una compañía", dijo. "Una corporación nunca te dice 'gracias'. Sencillamente te escriben un cheque.
"Es mucho más satisfactorio para mí porque ahora puedo ver personalmente a las personas que son tratadas injustamente, me dijo Jaime, 'jamás mires hacia atrás'. Y nunca lo hice".
Oliver escribe para The Dallas Morning News.