Tegucigalpa – Estados Unidos deportó entre enero y junio a por lo menos 29,272 hondureños que ingresaron sin documentos a ese país.
El Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR) informó ayer en un comunicado que 13,700 personas fueron enviadas en aviones y otras 15,572 en autobuses fletados por el Servicio de Inmigración estadounidense.
Según la coordinadora del CAMR, sor Valdette Willemann, el promedio mensual de deportados en el 2008 es de 4,879. "Y el panorama no es halagüeño", debido a que Estados Unidos ha intensificado la expulsión masiva de inmigrantes indocumentados de su territorio.
El fenómeno continúa y, al comparar los deportados con 1997 cuando fueron 3,922, se observa que la cifra actual ha aumentado casi diez veces.
Los datos oficiales indican que sólo en ocho años, del 2000 a junio del 2008, Estados Unidos envió de regreso a 131,423 hondureños por carecer de documentos y que al concluir el año esa cantidad sería superior a las 150,000.
El gobierno cree que cada mes unos 500 hondureños viajan a Estados Unidos sin papeles en regla, pero apenas el 10 por ciento logra su propósito. Otros 50,000 solicitan visa cada año a los consulados estadounidenses para viajar legalmente y sólo 10,000 la obtienen.
Para Edith Zavala, secretaria ejecutiva del Foro Nacional para las Migraciones, alrededor de 185,000 de sus compatriotas dejan al año el país en busca de un mejor porvenir, aunque la mayoría llega hasta Guatemala o México, que los repatria.
"Es lamentable la desidia del gobierno en atender este problema que tantos efectos negativos genera en nuestra sociedad", dijo.
Más de un millón de hondureños vive en Estados Unidos: 300,000 con residencia, 80,000 protegidos por una ley que les permite estadía temporal (TPS) y 600,000 están de manera ilegal, de acuerdo a las cifras gubernamentales.
Según las investigaciones oficiales, hasta el 2000 los hondureños que se van a Estados Unidos procedían de la zona rural y la situación cambió en los últimos siete años, cuando los emigrados son de las ciudades más importantes del país.
En el 2005 enviaron 1,788 millones de dólares a sus familiares, en el 2007 mandaron 2,600 millones y se prevé que en el 2008 la cifra que podría ascender a los 3,000 millones de dólares. Las remesas aportan el 25.4 por ciento al PIB de Honduras.