Farmers Branch – Tim O'Hare recorre con su mirada una línea de comercios que se extiende a lo largo de Josey Lane y Valley View en la zona conocida como Four Corners. Frente a él están varios locales vacíos y algunos negocios de apariencia descuidada. Nada parecido a los recuerdos que tiene de ese lugar hace 20 años, cuando los negocios florecían y generaban ganancias crecientes.
"Era una zona vibrante, donde la gente llenaba los centros comerciales...pero ahora la vista es muy desagradable. Tienes la mitad de los negocios vacíos y de este otro lado, un montón de espacios vacíos... no hay supermercados", dice O'Hare, quien aspira a ser electo alcalde de la ciudad en las elecciones del 10 de mayo próximo.
"Este pequeño centro comercial tenía una tienda de todo por un dólar que ya quebró. Más de la mitad del espacio del centro está vacío. La cosa que escucho con más frecuencia de los residentes es que 'necesitamos hacer algo por nuestras cuatro esquinas (four corners)' ".
Y él dice estar determinado a cambiar no solo Four Corners, sino la ciudad en general.
"Una ciudad no puede esperar a que los mercados vengan...la ciudad tiene que atraer a los inversionistas y desarrolladores que están interesados en los esfuerzos de revitalización", dice O'Hare, un abogado de 38 años egresado de la Universidad Metodista del Sur y concejal desde el 2005.
Cuando O'Hare decidió lanzar su candidatura a la alcaldía a fines de enero, tenía en mente su anhelo de revitalizar la ciudad a través del desarrollo comercial y de negocios y de recuperar una visión que lo ha acompañado desde su niñez, cuando dice, Farmers Branch era un lugar seguro en el cual las familias podían salir, pasear y disfrutar lo que la ciudad ofrecía.
"Cuando estaba creciendo íbamos al parque, yo me emocionaba, mi mamá me llevaba al parque y lo llamábamos el parque de los patos", dijo O'Hare, quien se define a sí mismo como un amante de la naturaleza y de los animales, un infatigable viajero que ha recorrido los 50 estados de la Unión Americana, un apasionado de los deportes, rockero admirador de Kiss, Elvis Presley y del cantante de country George Strait.
Pero no son esos detalles lo que le han dado a O'Hare una imagen pública. El concejal se dio a conocer a nivel local y nacional por ser el principal impulsor de una ordenanza que pretende sancionar la renta de vivienda a personas indocumentadas.
Ni la ordenanza original de O'Hare, ni dos posteriores, que se aprobaron para hacer frente a demandas legales, han sido implementadas porque su puesta en vigor depende de una decisión judicial. Sin embargo, las ordenanzas generaron una movilización sin precedentes en la historia de Farmers Branch, tanto de simpatizantes de la medida, como de sus opositores.
En medio del debate generado por la ordenanza, O'Hare consolidó su imagen como un político que buscaba con sus acciones hacer algo que el gobierno federal no hacía, es decir, poner un alto a la inmigración indocumentada. Pero para sus opositores, él se convirtió en símbolo de lo antiinmigrante o antihispano.
"Es triste y desafortunado que alguien crea que de alguna manera soy antihispano. No es verdad y es equivocado acusarme a mí o a cualquiera que apoye el ser pro-América y defienda la ley", dice O'Hare y agrega que cuando la primera ordenanza surgió, "recibió miles de faxes y correos electrónicos, 95 por ciento apoyándolo, y muchos de ellos provenientes de inmigrantes que están en el país de manera legal".
Sin embargo, O'Hare reconoce que aunque los primeros seis meses después de la primera ordenanza fueron difíciles, hubiera deseado haber propiciado el debate mucho antes.
"No te voy a decir que no fue duro, pero si no estas dispuesto a hacer lo que piensas que es correcto... y si no estas dispuesto a escuchar a la gente que supuestamente representas... no deberías estar aquí, y si ves los resultados de la elección de mayo, hicimos lo que la gente quería que hiciéramos".
O'Hare aseguró que por ahora no contempla nuevas ordenanzas, pero que buscará reforzar o mantener la vigencia de programas como el Criminal Alien Program y el 287 (g), que promueven la colaboración entre las policías locales y los oficiales de inmigración para la deportación de extranjeros criminales.
"Resolver el problema de la inmigración indocumentada en Farmers Branch no es algo que pasará en un año o dos. Debe ser un esfuerzo sostenido cuyos resultados valdrán la pena".
O'Hare asegura que el tema de la inmigración indocumentada no es lo único que lo preocupa.
"Creo que la inmigración ilegal es una carga para nuestro sistema educativo y para los servicios de salud y de la ciudad", indica en su plataforma política en internet. "Pero no nos equivoquemos. Estoy comprometido a lidiar con ese problema en Farmers Branch, pero hay muchos otros asuntos que atender, como la buena administración de los impuestos de los contribuyentes, la revitalización de vecindarios y negocios al menudeo..."
Pero la idea de revitalizar Four Corners, por ejemplo, podría poner a temblar a propietarios de negocios como Armando Gelista que tiene el negocio Panadería Guatemalteca y cuya clientela principal es inmigrante.
"Han dicho que de estos edificios nos van a botar y van a hacer otra clase de estructuras para que tenga una mejor vista, presentación. No nos quieren, esa es la realidad de las cosas", dijo Gelista. "Desde el principio ha sido una preocupación. Si va a llegar un momento de que nos vamos a tener que mover de aquí pues nos vamos a tener que ir, pero no quiere decir que se va a morir. Nos vamos a ir para el otro lado de (la carretera) 635".
O'Hare asegura que revitalizar Four Corners no implica sacar a los viejos negocios.
"Nadie tendrá que irse si no quiere. Si alguien quiere vender su edificio, alguien lo comprará. Si no lo quieren vender, nadie los va a forzar a vender", dijo O'Hare, tras agregar que en su visión, que coincide con el plan de desarrollo de Four Corners aprobado por la ciudad en el 2007, lo que se buscará es atraer nuevos inversionistas e impulsar otros proyectos como una estación de DART.
De acuerdo con datos del censo del 2000 –los más recientes que se tienen–, la población de Farmers Branch era de 27,700 personas, de las cuales el 37 por ciento es de origen hispano. El 68 por ciento de la población vivía en casa propia y 32 por ciento rentaba.
De convertirse en alcalde, O'Hare tiene planes para revitalizar los vecindarios mediante el reforzamiento de los códigos de la ciudad y la atracción de inversionistas que quieran construir nuevos desarrollos inmobiliarios, pero asegura, que nadie será forzado a vender o salirse de su propiedad.
El sábado 8 de marzo, O'Hare tuvo el lanzamiento oficial de su campana. A la fiesta realizada en el Farmers Branch/Dr Pepper Starcenter acudieron cientos de personas que lo apoyan.
O'Hare saludó de mano a los invitados quienes escucharon música country de una banda en vivo, comieron carne asada o barbecue y escucharon a O'Hare hablar sobre sus planes para la ciudad.
Roy Morales, quien ahora vive en Houston aunque su familia permanece en Farmers Branch asistió al evento para demostrar su apoyo al concejal.
"Parece ser una persona muy apasionada en ciertos temas como la inmigración ilegal", dijo Morales. "Creo que hay algunas preocupaciones y todos tienen diferentes maneras de cómo arreglar la situación porque el gobierno federal no está haciendo nada".
Darrell Castillo, residente de Farmers Branch y un profesor de Tarrant County College (TCC) está de acuerdo con las metas de O'Hare, incluyendo las ordenanzas que les ha presentado a los concejales.
"Él está consciente de la diversidad en la comunidad y no es prejuicioso en contra de otras personas basado en su color de piel", dijo Castillo, quien tiene un año viviendo en Farmers Branch. "Él es genuino, atento y honesto...y no encuentras eso muy seguido en los políticos. Él es como tu vecino".
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