París — La ex rehén Ingrid Betancourt dijo el miércoles que vive en una “burbuja de felicidad” desde que fue rescatada luego de más de seis años de cautiverio en la selva colombiana.
Su regreso a la civilización la ha conmocionado profundamente, dijo. El aroma de un perfume o la sensación del agua caliente sobre la piel pueden provocarle reacciones emotivas, aunque aseguró que está mentalmente “estable”.
En una entrevista con The Associated Press, Betancourt dijo que lo más penoso de ser cautiva de la guerrilla no era el dolor físico sino el miedo a que le cambiara para siempre su personalidad.
El ejército colombiano rescató a Betancourt y otros 14 rehenes la semana pasada.