Yangon – La ONU anunció que reanudaría sus vuelos de ayuda a Mianmar el sábado, pese a que la junta militar que gobierna Mianmar incautó la carga de dos aviones con suministros de emergencia.
La ayuda humanitaria estaba dirigida a una multitud de sobrevivientes hambrientos y desamparados por un devastador ciclón.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU anunció el envio de dos aviones con suministros para los sobrevivientes, mientras continúan las negociaciones para permitir la distribución de los suministros incautados por la junta militar.
Los suministros incautados, incluyendo 38 toneladas de bizcochos de elevadas calorías, habían sido despachados en dos vuelos desde Dhaka, Bangladesh, y Dubai, Emiratos Arabes Unidos, dijo Paul Risley, un vocero del PMA en Bangkok.
Mientras tanto, más de un millón de personas que quedaron sin hogar por el ciclón del sábado aguardaban alimentos, medicinas y albergue. Muchos atestaban monasterios budistas o acampaban al aire libre.
Pueblos enteros quedaron sumergidos en el delta del Irrawady. Numerosos cadáveres flotaban en las aguas salobres y muchos niños habían quedado separados de sus padres. Hay por lo menos 62,000 muertos o desaparecidos, según la prensa estatal.
El PMA había enviado algunos suministros el jueves en un avión de carga de la aerolínea tailandesa, que llegó sin problemas. Otro vuelo con ayuda italiana también aterrizó el jueves.
A los ojos de los gobernantes militares de Mianmar (antigua Birmania), todos son enemigos potenciales. Aun los trabajadores de organismos internacionales de ayuda.
Seis días después que el ciclón Nargis azotó la costa occidental de Mianmar, las necesidades del empobrecido país son enormes. Después de solicitar ayuda al mundo, la junta parece ahora dispuesta a rechazarla.
"El régimen militar es extraordinariamente xenófobo. Tiene miedo de todo", dijo Sean Turnell, experto en Mianmar de la Universidad Macquarie en Australia.
Entre los temores de la junta se cuentan las rebeliones internas, una posible invasión estadounidense, la globalización y su capacidad de diluir la tradicional cultura birmana.