Ciudad del Vaticano – Diez arzobispos metropolitanos latinoamericanos recibieron el lunes de manos del papa Benedicto XVI el palio, símbolo de comunión con el sucesor de Pedro.
En total fueron 34 los arzobispos de todo el mundo, designado en el último año, desde el 30 de junio pasado, los que, como es tradición en la fiesta de San Pedro y San Pablo, recibieron el palio.
El pontífice le puso a cada uno la banda blanca de lana bordada sobre los hombros, que llevan durante las ceremonias litúrgicas especiales.
La ceremonia se realizó durante una misa solemne en la Basílica de San Pedro, presidida por el Papa.
El palio se utiliza en las ceremonias litúrgicas presididas por los arzobispos metropolitanos en las provincias eclesiásticas de las que son cabeza.
Los palios son confeccionados de lana de corderos jóvenes criados en el convento de vida contemplativa de santa Inés en Roma.
LOS LATINOS
Cuatro arzobispos metropolitanos provienen de Brasil: Mauricio Grotto de Camargo, de Botucatu; Gil Antonio Moreira, de Juiz de Fora; Orani JoIao Tempesta, de Río de Janeiro y Sergio da Rocha, de Teresina
Tres son de México: Domingo Díaz Martínez, arzobispo de Tulancingo; Víctor Sánchez Espinosa, de Puebla y Carlos Aguiar Retes de Tlalnepantla.
Asimismo, están monseñor Ismael Rueda Sierra, arzobispo de Bucaramanga (Colombia), Manuel Felipe Díaz Sánchez, de Calabozo (Venezuela), José Luis Escobar Alas, de San Salvador (El Salvador).