Dublín – El primer ministro irlandés Bertie Ahern, presentó ayer su renuncia luego de 11 años en esa oficina, aquejado por un escándalo de presunta corrupción.
Ahern entregó personalmente su carta de dimisión a la jefa de estado simbólica de Irlanda, la presidenta Mary McAleese, poniendo fin oficialmente a su mandato.
El político será relevado hasta el miércoles por el ministro de Finanzas, Brian Cowen, cuando el Parlamento elija a un nuevo primer ministro.
Ahern, de 56 años, anunció sus planes de renunciar el mes pasado. Enfrentó una presión creciente por no documentar pagos secretos de hombres de negocios en la década de 1990. Se espera que Ahern reanude su comparecencia ante un tribunal este mes. Él ha negado haber cometido actos de corrupción.
ASSOCIATED PRESS