El cabildo de Dallas este miércoles aprobó por un voto de 11 a 2 la compra de un terreno en el centro para construir un hotel para convenciones.
Al aprobar la compra del terreno de 8.3 acres por 42 millones de dólares, los concejales encomendaron a Mary Suhm, la administradora de la ciudad, que inicie negociaciones con empresas interesadas en construir y operar el hotel. La ciudad emitiría bonos de deuda para generar el efectivo necesario para la adquisición. La propiedad está en Young Street entre Market y Lamar.
El alcalde Tom Leppert se mostró complacido con el voto de los concejales, afirmando que manda un fuerte mensaje a favor del proyecto y del desarrollo económico de la ciudad. Los negocios del centro y la zona turística del West End tienen pocos clientes después de horas de trabajo en los edificios de oficinas y la ciudad carece de suficientes hoteles de primera clase para atraer más convenciones al centro, según el alcalde y sus aliados.
Leppert dijo que la ciudad atraerá cuando menos 10 convenciones más al año una vez que abra el hotel.
Sin embargo, algunos ciudadanos que acudieron a la reunión del cabildo se manifestaron en contra de gastar dinero público en un proyecto que debería hacer la iniciativa privada. Los comentarios provocaron que personas que apoyan el proyecto también solicitaran el micrófono, y que algunos concejales expresaran sus objeciones.
Leppert defendió la decisión, afirmando que no tomar acción significaría darle la espalda al progreso urbano.
“El mayor riesgo es no desarrollar la base fiscal (de la ciudad), no buscar el progreso, no proveer los servicios necesarios a la gente”, dijo el alcalde.
La concejal Ángela Hunt, que votó en contra de la compra, dijo que se tomó una decisión prematura.
“Decir que el debate es el enemigo es algo irresponsable, es una bofetada a nuestros contribuyentes. El tomar una decisión (apresurada) es un acto de cobardía”, afirmó.
Aparte de la compra del terreno, el costo del hotel en sí sería de alrededor de 500 millones de dólares.
El concejal Tennell Atkins defendió la postura de la mayoría, diciendo que si el ayuntamiento no actuaba, perdería una oportunidad más de fomentar el desarrollo económico.
“Ya perdimos a los Dallas Cowboys, ya perdimos el autódromo Texas Motor Speedway, ya perdimos el hipódromo Lone Star Park. ¿Qué tanto más vamos a seguir esperando? Hay que tomar el riesgo y actuar”, dijo Atkins.
Al final, solo Hunt y Vonciel Jones Hill votaron en contra de la compra. Los concejales Elba García y Mitchell Rasansky se abstuvieron de votar por posibles conflictos de interés.
Levinthal y Bush escriben para The Dallas Morning News.