Tres miembros de la pandilla carcelaria Texas Syndicate irán a juicio el lunes en Dallas bajo cargos federales de crimen organizado que incluyen su presunta participación en redes de narcotráfico y asesinato por contrato.
Esta será la primera vez que un juzgado de Dallas sea la sede de un juicio bajo los estatutos de la ley RICO, diseñada para combatir a la mafia, en particular, y a las bandas de crimen organizado, en general.
El principal sospechoso es Marco Medina, presunto lugarteniente del Texas Syndicate en Dallas, y dos de sus "soldados", David Gutiérrez y Daniel Arredondo. Los tres presuntamente operaban en Dallas y en Houston y su trabajo era intimidar o asesinar testigos de crímenes cometidos por miembros de la pandilla, según los fiscales.
Cuando menos otro miembro de la pandilla ya se ha declarado culpable de delitos relacionados con las actividades del grupo, y va a testificar en el juicio contra Medina y sus compañeros, se informó.
Tanto él o los testigos y sus familias están en custodia del Servicio de Alguaciles Federales (US Marshals) para protegerlos de represalias, dijeron los fiscales.
Los cargos contra Medina incluyen tres asesinatos cometidos entre 1999 y el 2000 en Dallas y sus suburbios, que las autoridades inicialmente dieron a conocer como crímenes entre pandillas callejeras. Todas las víctimas eran o miembros de pandillas rivales o asociados del Texas Syndicate que de alguna manera habían quebrantado el "código de honor" de la banda.
Trahan escribe para The Dallas Morning News.