Ciudad de México– Era un día de escuela normal para Fernando Martí, hijo de un magnate de tiendas deportivas, pero no era la ruta diaria que tomaba su chofer y su guardaespaldas para llevarlo al Colegio Británico Americano. Después, en un retén en una avenida muy transitada, hombres vestidos de negro con pistolas, demasiadas sorpresas. Era una trampa y Fernando era el blanco.
Con chalecos y camisas que decían FBI, los secuestradores se llevaron a los dos hombres y al niño de 14 años a una casa de seguridad, al chofer lo torturaron sacándole los dientes, y al guardaespaldas lo intentaron estrangular y lo dieron por muerto.
Apenas esta semana los fiscales revelaron que el guardaespaldas sobrevivió el ataque ocurrido a principios de junio y dio detalles que apuntan a una policía de altos mandos que estaba coludida.
Este jueves, el presidente Calderón envió una propuesta al Congreso que impondría la pena de muerte a los inculpados de secuestro cuando los autores son policías o las víctimas son menores, citando el nombre de Fernando Martí, cuyo cuerpo en estado de descomposición se encontró en la cajuela de un auto la semana pasada.
Calderón calificó el crimen contra Martí de "un acto cobarde" y prometió luchar contra el secuestro.
Los críticos del gobierno lo llaman en parte un crimen de estado, planeado y perpetrado por la policía federal y capitalina, incluyendo la asignada a los aeropuertos internacionales donde miles de estadounidenses llegan a diario.
De hecho, dicen los críticos, en todas partes, la policía y los ladrones están coludidos, en la cifra récord de muertes en los cárteles de las drogas, en la resurgencia de las bandas de secuestradores sofisticadas que habían sido desmanteladas hace una década, en los traficantes humanos, narcotráfico, robo de autos con violencia, venta de protección, etc.
Los empresarios mexicanos están huyendo a Estados Unidos para escapar el caos.
"Tienes a empresarios decididos a abandonar regiones enteras del país por el crimen y la violencia –Juárez, Sinaloa, la parte norte del país y las personas en Tamaulipas– que dicen 'arregla esto o nos vamos del país' ", dijo Samuel González, un ex fiscal federal que ahora es consultor de seguridad y actualmente ayuda a una familia del norte de Aguascalientes a mudarse a Estados Unidos porque un pariente fue secuestrado y asesinado.
Illif es corresponsal en México de The Dallas Morning News.