Austin – La Junta Estatal de Educación votó ayer por mantener la recomendación de un panel de educadores y desechó un requerimiento de que los "puntos débiles" de la teoría de la evolución fueran enseñados en las clases de ciencias de preparatoria.
La decisión asestó un duro revés a conservadores que cuestionan a Darwin y quieren que se imparta la teoría del creacionismo a la par con la de la evolución.
Según las normas curriculares para las clases de ciencias, aprobadas tentativamente por el consejo, los profesores y libros de texto de biología ya no tendrían que abordar los "puntos fuertes" y "puntos débiles" de la teoría de Charles Darwin de la evolución de las especies.
Los oponentes del requerimiento advirtieron que eventualmente abriría la puerta a la enseñanza del creacionismo –la explicación bíblica del origen del ser humano– a las clases de ciencias. Los miembros del consejo a favor de dicha disposición insistieron en que no era esa su intención.
Los siete miembros republicanos del consejo que apoyaban la regla han estado alineados a conservadores sociales que, en ocasiones, han tratado de publicitar presuntas fallas en la teoría de Darwin, de que el ser humano evolucionó a partir de formas de vida inferiores.
El decisivo voto de ayer fue en torno a una enmienda a las normas curriculares propuestas que habría reinstaurado el requerimiento de mencionar las "debilidades" de la teoría de Darwin.
La enmienda fue derrotada en una votación 7-7. Cuatro demócratas y tres republicanos votaron en contra.
"No estamos hablando de fe. No estamos hablando de religión", dijo Mary Helen Berlanga, demócrata por Corpus Christi, integrante de la Junta que se opuso a la enmienda.
"Estamos hablando de ciencias. Tenemos que estar del lado de nuestros expertos y respetar lo que nos han pedido hacer".
La representante Barbara Cargill, republicana por The Woodlands y partidiaria del requerimiento de mencionar las debilidades de la teoría evolucionista, argumentó que ha habido "fuertes cuestionamientos" y citó un artículo de prensa publicado en fechas recientes en el que un científico europeo puso en duda el "árbol de la vida" de Darwin, según el cual todos los seres vivos tienen un origen común.
Otro miembro de la Junta, Ken Mercer, republicano por San Antonio, atacó a los partidarios de la evolución por recurrir a evidencias falsas para respaldar la teoría, tales como haber promovido como "eslabón perdido" un cráneo humano con mandíbula de orangután.
"El otro bando tiene antecedentes de fraude", dijo.
Geraldine Miller, republicana por Dallas, también miembro de la Junta, rechazó el argumento de los conservadores sociales de que los maestros y estudiantes no podrán cuestionar la teoría de la evolución bajo las nuevas normas.
"Tenemos que respetar lo que nuestros maestros han recomendado", dijo.
Los dos miembros de la Junta por parte de Dallas, Miller y el demócrata Mavis Knight, apoyaron el plan elaborado por los maestros. En su apoyo se sumó el republicano Pat Hardy de Fort Worth.
Stutz escribe para
The Dallas Morning News.