Durante años, una triste hilera de árboles secos y terracerías dio la bienvenida a estudiantes y maestros de la preparatoria James Madison, cerca de Fair Park.
JIM MAHONEY/DMN
La preparatoria James Madison se benefició de la cuarta iniciativa educativa del alcalde Tom Leppert, que busca que las empresas de la zona 'adopten' escuelas para embellecer su apariencia.
Pero desde el mes de marzo pasado, el plantel está cambiando, y ahora se ve renovado con flores, caminos empedrados y árboles recién plantados.
El cambio se hizo en parte por un programa implementado por el alcalde Tom Leppert conocido como la cuarta iniciativa educativa, que invita a las compañías a que adopten la fachada y jardines de una escuela derruida del DISD y que gasten miles de dólares en hacerlos más atractivos para los estudiantes y barrios aledaños.
"Es importante tener orgullo por las escuelas, orgullo propio, orgullo en la educación que se recibe. Pero en muchas escuelas, no hacemos este tipo de cosas", dijo Leppert.
Madison es la primera escuela en ser adoptada y la primera en tener la jardinería completamente renovada. La compañía, Atmos Energy, que cuenta con una instalación no muy lejos de esta histórica preparatoria, gastó casi 50,000 dólares en un nuevo sistema de irrigación, en plantas y en concreto.
Además de eso, los empleados de Atmos, junto con estudiantes y maestros de la escuela, donaron cientos de horas de trabajo voluntario para el proyecto.
Madison es la primera de 23 escuelas que el DISD identificó para tomar parte del programa. Hasta el momento cuatro compañías, Atmos, Deloitte & Touche, Valleycrest Landscape Development y Gables firmaron documentos para adoptar una escuela. Estas son respectivamente Madison, Thomas Jefferson High, South Oak Cliff High, y William B. Travis Academy.
Tanto personal de la oficina de Leppert como funcionarios del DISD trabajaron juntos para hacer las adopciones sencillas y para ofrecer un rango de precios a las compañías desde 3,000 dólares hasta 50,000.
Así mismo han trabajado para vencer obstáculos burocráticos, que algunos temían harían que el programa fuera demasiado complejo.
"Queríamos lanzarlo antes. Pero hubo algunos retos para coordinar a las diferentes entidades", dijo Michael Hinojosa, el superintendente del DISD.
Bush escribe para The Dallas Morning News.