Cuando Leonor Villarreal habla de su niñez en el barrio de Little Mexico allá por los años 40, usa palabras como "cultura", "respeto" y "tradición".
Ese vecindario a corta distancia del centro de Dallas era el lugar donde desde 1914 se asentaban los mexicanos que llegaban a la ciudad. Era una comunidad de familias ansiosas de iniciar una nueva vida, con pocos recursos pero con muchas ganas de trabajar.
Muy pronto sólo va a quedar el recuerdo de Little Mexico, y eso entristece a sus antiguos residentes y los hijos de incontables familias que formaron parte de la primera comunidad mexicana de Dallas.
21 de marzo de 2008
"Para mí fue hermoso haber crecido ahí... cuando creces así, rodeada de tu gente y tu cultura, creces con una mejor imagen de ti misma, de quién eres", dijo Villarreal, de 70 años, que hace mucho tiempo se mudó del vecindario. Hoy poco queda de Little Mexico, cuyas casitas de madera, tienditas de abarrotes, bodegas y vagones de tren han sido reemplazados por carreteras, edificios comerciales, departamentos de alta renta y centros de entretenimiento como Victory Park y el American Airlines Center. Solamente quedan unas cuantas casas del vecindario original y varias tienen letreros de "se vende".
Muy pronto sólo va a quedar el recuerdo de Little Mexico, y eso entristece a sus antiguos residentes y los hijos de incontables familias que formaron parte de la primera comunidad mexicana de Dallas.
"Trato de no pensar en eso... aún me da tristeza", dijo Villarreal, con voz quebrada. Agregó que su madre en algún momento le comentó su deseo de volver a vivir en Little Mexico.
"Yo le decía que no sería lo mismo porque eran las personas lo que lo hacía ese lugar maravilloso. Ahora es una comunidad para ricos. Aunque regresáramos, no sería lo mismo", agregó.
Entre los negocios que desaparecieron se encuentran el restaurante El Original, cuya dueña era la mamá de Cata Valdez Scott, que creció en Little Mexico y ayudó a organizar festejos culturales en el barrio. También desapareció La Perlita, una miscelánea muy concurrida, La Tienda de Pedro Hernández la tienda de abarrotes más grande del lugar , la Botiqua Chiquita y El Farolito, un pequeño bar y restaurante donde se vendían 10 hamburguesas por un dólar, afirmó Valdez Scott.
"Duele ver todos esos edificios", afirmó la organizadora de la Federación de Organizaciones Mexicanas. "Mucha gente no puede ver por qué nos sentimos de esta manera, pero sí duele cuando recuerdas tu niñez y ves todo lo que está pasando".
El lugar tiene un fuerte simbolismo para los latinos de Dallas, ya que en uno de sus parques se estableció la celebración oficial de las fechas importantes para los mexicanos, como el 16 de septiembre.
"La gente celebraba en las calles antes de que nos dejaran entrar al Pike Park", dijo Valdez Scott. "En aquel tiempo, el cónsul... ayudó y varias organizaciones formaron la Federación de Organizaciones Mexicanas y empezaron a hacer las Fiestas Patrias con la cooperación del consulado".
Las fiestas que iniciaron en 1937 evolucionaron más allá de recordar una fecha histórica en su país de origen, y se volvieron una celebración de sus raíces y su comunidad. La gente disfrutaba de su música, la vendimia de comida y la convivencia con sus paisanos, según los antiguos residentes.
El desarrollo 'se comió' a Little Mexico
No fue un solo factor lo que motivó la desintegración gradual de Little Mexico, pero los cambios empezaron a verse con la construcción de la carretera de pago hoy conocida como el North Dallas Tollway.
"Empezaron a comprar casas cuando llegó la carretera de pago", afirmó Valdez Scott. Eso fue a fines de los años 50, y muchos vecinos no pudieron resistir la oferta.
"Algunas personas hicieron buen dinero", recordó Valdez Scott.
Luego creció el centro de Dallas, y los desarrolladores continuaron comprando Little Mexico pedazo a pedazo.
Lo que alguna vez fue la empacadora de carne donde muchos hombres del vecindario aspiraban a trabajar desapareció, y décadas después su terreno fue ocupado por la arena de eventos especiales American Airlines Center.
Distintas empresas, incluyendo Harwood International, han construido edificios de oficinas y residenciales, entre ellos la torre Azure en la calle McKinnon y The Square, otra torre de 375 pies de alto y 32 pisos todavía inconclusa en la calle Harwood.
La empresa Irvine Team también construye una torre de vidrio, acero y concreto nombrada aptamente Glass House Dallas sobre terrenos alguna vez ocupados por viviendas de Little Mexico. Los condominios más baratos se venden en 190,000 dólares en ese edificio.
Un edificio más está bajo construcción en lo que era la original iglesia Our Lady of Guadalupe y la escuela católica St. Anne. El edificio Saint Ann Court preservarará el edificio de la escuela y un mosaico de la Virgen de Guadalupe que estaba dentro de la iglesia, dijo Julie Morris, portavoz de Harwood International.
El resto de Little Mexico se lo comió la expansión de los departamentos y comercios de la zona de Uptown, según los antiguos vecinos.
"Es parte de la urbanización de la ciudad... era cosa de tiempo antes que pasara", dijo René Martínez, administrador del distrito escolar de Dallas que creció en Little Mexico. Agregó que los latinos de Dallas dejaron de sentir que debían estar confinados a cierto barrio, y la educación les abrió nuevas oportunidades laborales.
Los hijos de los inmigrantes y mexicoamericanos se casaban y buscaban su propio hogar, como fue el caso de Eva Gonzales, que nació y creció en el vecindario.
Ella y su esposo se mudaron a Garland y terminaron en un vecindario cerca del Aeropuerto Love Field.
Los niños crecían, se iban a estudiar y hacían su vida en otros sectores de la ciudad o en los suburbios.
"Hay sentimientos encontrados sabiendo que el barrio desaparecerá", dijo la concejal de Dallas Pauline Medrano, cuya familia tuvo sus inicios en Little Mexico. "Ahí es donde nuestros abuelos y la primera generación se colocaron en Dallas".
Luchan por preservar sus recuerdos
De acuerdo con documentación preservada en el Pike Park, el parque que ha logrado mantenerse vivo a través de los años en este barrio, el estado de Texas vio un aumento en la población hispana durante la Revolución Mexicana entre el 1910 y 1920. La inmigración fue continua a partir de entonces.
Según documentos, la población de origen hispano en el condado de Dallas aumentó de 2,838 en 1920 a 5,901 en 1930.
En los años 40, la avenida principal de Little Mexico era la Turney, una calle de dos carriles que fue reemplazada por el masivo Harry Hines Boulevard de hoy. Las calles en los alrededores eran de caliche y la gente solía caminar a todas partes, recuerdan los vecinos.
La comunidad creció tanto que el gobierno municipal empezó a construir vivienda pública. Los "proyectos" Little Mexico Village le dieron vivienda digna a familias que, inclusive, vivían en tiendas de campaña, dijo Paul Mendoza, que vivió en el vecindario durante 21 años a partir de 1944.
"Empezaron a construir estos proyectos de vivienda a bajo costo para la gente mexicana porque estaban dispersos por todos lados, muchos en las casas y las carpas", dijo Mendoza, que creció en "los proyectos".
"Lo extraño terriblemente", agregó. "Quisiera aún vivir ahí".
Roberto Calderón, profesor de historia de la Universidad del Norte de Texas, dijo que la historia de Little Mexico vive a través de fotos, mapas y otros mementos en la Biblioteca Pública de Dallas.
Calderón dijo que hay que aceptar el desarrollo, pero se debe preservar el pasado.
Medrano dijo que los ex estudiantes de la escuela St. Anne también han preservado fotografías de Little Mexico y otros recuerdos para futuras generaciones. También hay una exhibición móvil sobre Little Mexico que visita escuelas públicas durante el Mes de la Herencia Hispana.
Y mientras vivan los que alguna vez vivieron en Little Mexico, va a seguir vivo el recuerdo del barrio.
"Aquí nos criamos, fueron buenos tiempos para nosotros. Tenemos muchos recuerdos", dijo Gonzales, de 81 años, "Ahora los cambios que vemos es algo que nunca en mi vida pensé que iba a ver aquí".
"Salimos para afuera y vemos la realidad, afuera con todos los edificios", dijo Gonzales.
Con información de Sergio Chapa.
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