Hay vida después de la quiebra, aun cuando tengas mal crédito.
De hecho, muchos prestamistas lo ven como un cliente de primer orden después de caer en quiebra porque ello implica el deseo de mejorar las finanzas personales.
Pero cuidado. Reconstruir el crédito lleva tiempo, trabajo arduo y grandes cambios en el estilo de vida.
"Se trata de resignarse a vivir con lo que uno tiene", dijo John Ventura, abogado de quiebras en Houston y autor de The Credit Repair Handbook (El Manual para Reparar su Crédito.)
"Vivir de acuerdo con sus recursos quiere decir gastar menos de lo que uno gana, y no obligarse a hacer más de lo que uno puede pagar", explicó Ventura. "Si no tiene mucho crédito, ahorre".
Reconstruir el crédito es una prioridad porque el historial crediticio es visto por el mundo de los negocios como un reflejo de la personalidad.
Las compañías aseguradoras de autos y casas verifican el crédito para ver cuanto riesgo representas y fijan sus primas de acuerdo con esa categoría.
Muchas empresas –especialmente las que necesitan personal para cargos de responsabilidad financiera– verificarán tu crédito antes de contratarte.
Después de quedar en quiebra, lo primero que tienes que hacer es determinar cómo caíste en esa situación.
¿Fue simplemente que no te limitabas a vivir de acuerdo con tus medios? ¿Perdiste tu empleo o sufriste una enfermedad?
"No importa qué tipo de crisis sea", dijo Todd Mark, vicepresidente de orientación del Servicio de Asesoría de Crédito al Consumidor en Dallas (CCCS). "Fue su incapacidad para enfrentar los imprevistos lo que lo llevó a su crisis financiera en primer lugar".
Tendrás que recortar tus gastos, ahorrar y gastar juiciosamente. Ello puede implicar conseguir un segundo empleo para poder pagar recibos de servicios básicos y abandonar lujos como la televisión por cable y salir a cenar cada noche.
Asegúrate de pagar tus recibos a tiempo, no sólo las tarjetas de crédito. Las compañías de servicios públicos, el dueño de su casa y las compañías de cable también son acreedores.
Usa el crédito al consumo lo menos posible y sólo como último recurso; esto no incluye una hipoteca o un préstamo para comprar un auto.
No te sorprendas si después de caer en bancarrota le llueven ofertas de tarjetas de crédito, porque los prestamistas saben que estás empezando de nueva cuenta y están ansiosos por llevarte de nuevo al mundo del crédito.
No caigas en la tentación.
Por supuesto, en la sociedad actual manejada por el crédito es difícil no tener una tarjeta. Necesitas una para rentar un auto y reservar una habitación de hotel.
Una forma de restablecer tu crédito es obteniendo lo que llaman "tarjeta de crédito asegurada".
Esta tarjeta de crédito requiere de un depósito colateral de dinero en efectivo que se convierte en la línea de crédito de esa cuenta.
Por ejemplo, si depositas 500 dólares en la cuenta, puedes comprar mercancías o pagar servicios hasta por 500 dólares. Podrás incrementar el depósito y acumular crédito, o en ocasiones el banco te recompensará por tu buena conducta de pago e incrementará tu línea de crédito sin pedirte un depósito adicional.
Verifique su reporte de crédito
Tienes derecho a un reporte de crédito sin costo una vez cada 12 meses de cada uno de los tres burós de crédito nacionales: Experian, Equifax y TransUnion.
Si disputas un artículo de tu reporte de crédito, el buró tiene que cumplir con la
investigación en no más de 45 días.
Asegúrate que no sea una cuenta ajena o cuentas que ya hayas cancelado y que sigan estando registradas como abiertas.
Evita ofrecimientos de compañías que quieren "reparar" tu crédito.
"Nadie puede legalmente borrar información negativa precisa y oportuna de un reporte de crédito", dice la Comisión Federal de Comercio. "Cualquier cosa que una clínica de reparación de crédito pueda hacer por su crédito legalmente, usted lo puede hacer por poco dinero o nada".
En otras palabras, no hay atajos para reconstruir tu crédito.
Yip escribe para The Dallas Morning News.