Pocas fórmulas desatan tanta polémica en Dallas como el esquema 14-1, con el que la ciudad elige al cabildo y al alcalde.
El debate es casi tan contencioso hoy como lo fue hace 20 años, cuando los activistas Marvin Crenshaw y Roy Williams fincaron la histórica demanda federal que cambió el paisaje político de la ciudad al incorporar a más afroamericanos e hispanos en el cabildo.
Los defensores de la reforma afirman que da más voz a las minorías en el gobierno local.
"Logró lo que se suponía debía hacer la Ley de Derechos Electorales", dijo Mike Daniel, uno de los abogados de los querellantes. "Eliminó el poder del voto blanco para controlar por completo el proceso electoral".
Otros sostienen que la demanda creó 14 feudos individuales, sin más concejales que el alcalde, que piensa la ciudad como un todo. Esto ha generado, dicen, corrupción pública y una declinación de la ciudad.
"No sirve para nada", dijo Lorlee Bartos, asesora política de Dallas que se opuso a la demanda. "Los concejales son individualmente como reyes y reinas".
Daniel y los proponentes del sistema defienden su equidad, pero no a los líderes que produce.
"Ciertamente no resultó en un régimen de santos y héroes, pero eso nunca fue parte de la Ley de Derechos Electorales", dijo Daniel. "Y ciertamente no teníamos nada de eso antes de la Ley de Derechos Electorales".
Cuando Crenshaw y Williams entablaron su demanda el 18 de mayo de 1988, pocos líderes de Dallas querían que la corte federal decidiera el asunto.
El juez federal de distrito Jerry Buchmeyer observó cómo una propuesta bajo el esquema 14-1 fue rechazada por estrecho margen en un referéndum de 1990.
Un año antes los electores de Dallas habían aprobado un sistema de 10 distritos de un solo miembro, cuatro cuadrantes regionales y un escaño independiente, pero no logró salvar la barrera federal.
Algunos líderes de la ciudad criticaron al gobierno federal por rechazar el plan. Otros se quejaron de que el aparato político de Dallas quería diluir el voto de las minorías a cualquier costo.
"Fue muy intenso", dijo Williams refiriéndose al proceso.
En marzo de 1990 el juez Buchmeyer eliminó el sistema 8-3 de Dallas argumentando que tres escaños municipales diluían la fuerza de las minorías.
Después de que el cabildo desarrolló un esquema de 14-1 pensado para incrementar la representación de las minorías en el concejo, fue aprobado por el Departamento de Justicia.
El 5 de noviembre de 1991 se llevó a cabo una elección especial bajo los lineamientos del esquema 14-1. Cuatro afroamericanos y dos hispanos resultaron electos al cabildo.
Enseguida se suscitaron acontecimientos sin precedentes.
En 1995 Ron Kirk se convirtió en el primer alcalde afroamericano electo de Dallas, y en el 2000 seis afroamericanos y dos hispanos sesionaron en el primer concejo con una mayoría minoritaria.
Actualmente hay cuatro concejales afroamericanos y tres hispanos, pero la controversia sobre el sistema 14-1 persiste.
Un factor que alimenta la polémica es el caso de corrupción pública del ex alcalde interino Don Hill, que el año pasado fue encausado bajo cargos de cohecho. Y este año el concejal James Fantroy fue hallado culpable de robar dinero.
Aún más importante, problemas espinosos como el de las mejoras al sector sur de la ciudad siguen sin ser resueltos.
Bartos dijo que corruptos los hay en cualquier sistema, pero "es mucho más difícil sobornar a 14 personas en un sistema de gobierno conjunto" porque sus miembros participan en todas las decisiones.
Williams dijo que a él tampoco le gusta la corrupción, pero se abstuvo de culpar al sistema. "La corrupción aquí en Dallas no empezó con el esquema 14-1. No por que hayamos tomado una decisión equivocada en unas elecciones quiere decir que el sistema está mal".
Jeffers escribe para
The Dallas Morning News