Con frecuencia los educadores señalan los obstáculos que los nuevos inmigrantes enfrentan para graduarse a tiempo. Pero no son sólo los niños que están aprendiendo inglés los que batallan para hacerlo.
A nivel estatal, cerca del 60 por ciento de los estudiantes de preparatoria clasificados con habilidades limitadas de inglés (Limited English Proficiency/LEP) han estado en escuelas estadounidenses cinco años o más, de acuerdo con un análisis de The Dallas Morning News.
Muchos nacieron en Estados Unidos, con frecuencia de padres inmigrantes o emigraron cuando eran muy pequeños. Y mientras a algunos les va bien en la escuela, otros batallan por años. Los expertos dicen que esto pasa por varias razones. Algunos niños reciben una deficiente instrucción bilingüe o en Inglés como Segundo Idioma (ESL) en sus primeros años escolares. Algunos estudiantes cambian de escuela muy seguido porque sus familias se mudan. Pueden haber recibido clases en español en una escuela, en inglés en la próxima y bilingües en un tercer plantel.
Esos estudiantes llegan a preparatoria atrasados. En Irving, varios estudiantes de LEP de preparatoria están tomando clases de lectura porque su nivel es de primaria. "Ellos pueden decir las palabras pero no saben que significan", dijo la coordinadora de lectura Paula Dugger.
Muchos estudiantes con limitados conocimientos de inglés pueden conversar en el idioma, pero no han dominado el vocabulario necesario para entender los libros de texto o aprobar el examen de graduación TAKS.
"No es que no sepan el inglés", dice Isabella Piña-Hinojosa, directora de educación bilingüe del distrito escolar Carrollton-Farmers Branch. "Lo que necesitan es un maestro que les ayude a comprender los términos académicos".
Ya que ello pone a los estudiantes en riesgo de desertar, los especialistas dicen que son necesarios más servicios enfocados a la educación en inglés.
Texas ofrece clases ESL de preparatoria sólo a los inmigrantes. El estado no aplica restricciones en cuanto al tiempo que deben llevar viviendo en Estados Unidos, aunque algunos distritos limitan las clases a los inmigrantes más recientes.
La mayoría de los demás estudiantes considerados en proceso de aprendizaje de inglés, incluidos los nacidos en el país, toman clases regulares.
Se supone que las escuelas deben complementar dichas clases regulares con servicios concebidos para garantizar que los alumnos comprendan el material didáctico, pero tales servicios pueden variar ampliamente de una escuela a otra.
"Uno de los problemas es que todos los programas son muy diferentes", dice Yvonne Freeman, profesora de educación bilingüe en la Universidad de Texas en Brownsville.
David Freeman, profesor de educación bilingüe en UT-Brownsville, dice que los directores y todos los maestros deben estar capacitados para trabajar en sus clases regulares con estudiantes que están aprendiendo inglés.
"Los profesores de biología o matemáticas no ponen mucha atención a las necesidades lingüísticas de sus alumnos", dice. "No se ven a sí mismos como profesores de lectura o redacción".
En su distrito, Piña-Hinojosa separa a los niños que llevan más de cuatro años en el país de aquellos que tienen menos tiempo para evaluar el avance académico de cada grupo.
La educadora considera que el estado debe aplicar un método similar, en vez de tratar a todos los alumnos con limitados conocimientos de inglés como un grupo homogéneo.
El Fondo México-Americano para la Educación y la Defensa Legal (Maldef) perdió una demanda federal el año pasado en la que argumentaba que el estado daba una educación de calidad inferior a los estudiantes con limitados conocimientos de inglés, particularmente en las secundarias y preparatorias.
Los demandantes alegaron también que el estado omitió vigilar adecuadamente la calidad de los programas.
"Muchos estudiantes han estado en el programa varios años y todavía tienen muy bajos niveles de aprovechamiento", dice David Hinojosa, abogado de Maldef. "Ahí es donde verdaderamente radica la tragedia".
Georgina González, directora de educación bilingüe de la Agencia de Educación de Texas (TEA), dijo que el estado está tratando de brindar más capacitación para los maestros de secundaria, pero reconoció que la TEA no ha analizado detenidamente las estadísticas considerando el tiempo que tienen los estudiantes en el país. Dijo también que se está trabajando en un nuevo sistema estadístico.
"Si determinamos cuál ha sido su desempeño", dijo, "entonces podríamos atender sus necesidades y poner atención en cuántos estudiantes tenemos en esa situación".
Unmuth escribe para The Dallas Morning News.