Los comisionados del condado de Dallas votaron ayer a favor de prohibir fumar en una nueva plaza al aire libre, de la ciudad.
Founders Plaza se agregó oficialmente a la lista de áreas donde no se permite fumar, con la esperanza de convertir el lugar en un espacio más grato para los visitantes y eliminar las abundantes y desagradables colillas de cigarro.
La prohibición de fumar al aire libre causó controversia en otras ciudades estadounidenses, puesto que no existe evidencia científica para sustentar que alguien que fume al descubierto crea un peligro para la salud.
En algunas otras ciudades el motivo fue desalentar la vagancia. En el condado Dallas, las razones son estéticas: los empleados contaminan y ensucian la plaza con colillas de cigarro.
El jardín de la nueva plaza, junto al edificio de registros públicos del condado de Dallas fue renovado recientemente y se ubica encima de un estacionamiento subterráneo. La plaza es hogar de la histórica cabaña del fundador de la ciudad de Dallas, John Neely Bryan.
"Queremos ser un punto turístico", dijo el comisionado John Wiley Price después del voto.
La política del condado ya no permite fumar a una distancia de 25 pies de las entradas de oficinas y edificios públicos del condado. También prohíbe fumar en estacionamientos, pero los funcionarios dicen que las colillas siguen ensuciándolos.
Krause escribe para The Dallas Morning News.