Austin – La librería Barnes and Noble en McAllen estaba casi vacía cuando Bill Clinton llegó sin avisar hace unos meses, poco antes de Thanksgiving. Los pocos compradores abrieron sus teléfonos celulares, y en 15 minutos el lugar ya estaba atestado.
El ex presidente, que había terminado una campaña de recaudación de fondos para Hillary Clinton, pareció no sorprenderse de que una enorme cantidad de gente abandonara sus planes para ir a cenar sólo por estrechar su mano. Dijo que este lugar "me trató bien y también a mi esposa".
En más de 30 años de labor organizativa en Texas, con cuatro viajes en los últimos 16 meses, los Clinton ya conocen bien el Valle del Río Grande.
Barack Obama, quien nunca ha estado al sur de San Antonio, apenas está por venir.
"Lo más cercano que hemos tenido a un presidente hispano fue Bill Clinton, y ciertamente valoramos que haya estado ahí por nosotros", dijo el alcalde de La Joya e influyente político Billy Leo.
"A Obama no lo conocemos", agregó.
Históricamente, en las elecciones primarias demócratas, los hispanos constituyen cerca del 25 por ciento de los electores texanos, pero la concurrencia a estas primarias ya ha roto todos los récords. En California, el porcentaje de hispanos casi se duplicó en el supermartes y votaron a razón de 2 a 1 por la senadora Clinton.
El que Obama pueda mitigar la simpatía entre los hispanos y los Clinton en Texas es un punto que preocupa a su equipo de su campaña, que ya de por sí está en una carrera contra el tiempo de aquí a la primaria del 4 de marzo.
Los Clinton cuentan con la adhesión del ex alcalde de San Antonio y ex secretario del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano Henry Cisneros, quien ha dicho que recorrerá el estado para hacer campaña a favor de la candidata.
Cisneros recordó que Hillary Clinton estuvo por primera vez en Texas inscribiendo a electores hispanos en la campaña de George McGovern en 1972. Fue primera dama de un estado vecino y amiga de los hispanos en la Casa Blanca.
"Voy a recorrer muchas cuadras, hablaré a muchos grupos, y saludaré a mucha gente", expresó Cisneros. "Siento que Texas va a ser uno de los estados con mejores resultados" para Clinton.
Hay también preocupación de que las viejas rivalidades políticas dificulten a un candidato afroamericano ganarse el apoyo de la comunidad hispana.
La semana pasada, Jesse Díaz –presidente de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos– mostró esa tensión al decir en su blog que los hispanos responderán a Obama con el mismo "disgusto" que los líderes afroamericanos han demostrado por los hispanos.
El vocero de Obama, Josh Earnest, dijo que esa es la clase de desavenencias que Obama ha demostrado poder superar.
"Terminó recibiendo más apoyo blanco en South Carolina que lo que nadie creyó. Y en California, y en Georgia, también", declaró.
Señaló que Obama ganó la mayoría del voto latino en Illinois y el 45 por ciento en Arizona el supermartes.
"El fundamento de su campaña ha sido su propuesta de unir a la nación, y yo creo que eso es útil para prevenir ciertas divisiones que a veces pueden surgir en las primarias demócratas", acotó Earnest.
Con ese fin la campaña de Obama está acercándose a la comunidad hispana.
Nombró al estratega político Adrián Sáenz –jefe de personal del representante federal Ciro Rodríguez– director de su campaña en Texas.
Ha logrado la adhesión de legisladores estatales, como Rafael Anchía, de Dallas, y pretende exponer la trayectoria de Obama como organizador de los derechos civiles para la comunidad hispana de Illinois.
"Vamos a tener que empezar desde el principio y vamos a tener que presentar al senador Obama ante los electores demócratas texanos", dijo Earnest.
Viajará por el estado, utilizará la radio, la televisión –en español y en inglés– y se dirigirá particularmente a los hispanos más jóvenes, quienes no conocen la gestión de los Clinton y que se podrían sentir atraídos por su mensaje, dijo Earnest.
Pero su equipo de campaña está conciente de que los Clinton son un oponente formidable y que llevan un buen comienzo.
"Si analiza las encuestas sobre la identificación o rechazo de los hispanos hacia ciertas personas o conceptos, Bill Clinton está adelante de la iglesia católica", apuntó Anchía.
El representante estatal Juan García, demócrata por Corpus Christi, es amigo de Obama desde sus días en la facultad de derecho de Harvard y se propuso abrirle las puertas en todo su distrito.
"No se confundan. Hillary Clinton puede ser la mujer más conocida en el mundo. Ese es el reto", dijo García. "Nos corresponde a todos darlo a conocer y hacerlo de la manera más enfática y pronta posible".
No obstante lo anterior, el senador de Illinois tiene algunas ventajas entre los hispanos de Texas, dijo Anchía.
El antecedente de Obama como inmigrante, sus experiencias en el extranjero, su trabajo en el área de los derechos civiles, y su atractivo entre los jóvenes podría influir "en la comunidad hispana de Texas, que es una de las más jóvenes del país", dijo Anchía, y agregó que la edad promedio de los hispanos de Texas es "por ahí de los 25 años".
"Va a haber una especie de brecha generacional", dijo. "Puede que no los gane todos, pero va a contender de manera muy competitiva".
También destacó que hay más electores hispanos en Houston, El Paso y Dallas –áreas urbanas donde Obama suele tener buenos resultados– que en el sur de Texas.
Anchía dijo que le ha advertido al equipo de campaña que Obama tendrá que hacer presentaciones personales e insistir en su apoyo por una reforma migratoria amplia, así como en sus posiciones en cuanto a atención médica accesible, asistencia para cursar la universidad y colegios comunitarios, mensajes que tienen resonancia en la comunidad hispana.
"Vamos a tratar de llevarlos a lugares donde los hispanos puedan verlo, sentirlo, tocarlo y escucharlo", añadió.
Patti Solís Doyle, directora de la campaña nacional de la senadora Clinton, dijo que su candidata tendrá mucha presencia en Texas.
Trascendió que su equipo de campaña tiene proyectadas giras por el Valle del Río Grande desde el martes.
"Independientemente de estas amistades, no vamos a dar nada por hecho", dijo Doyle.
Dijo que aparte de anuncios en radio y televisión, se tienen programadas visitas de candidatos y promotores, –como Cisneros y los representantes Henry Cuéllar de Laredo y Salomón Ortiz, de Corpus Christi– para generar novedades sobre la campaña.
Fuentes de ambos equipos de campaña han dicho que parte de la fuerza de los Clinton entre la comunidad hispana será compensada por el apoyo de Obama entre los afroamericanos y jóvenes. La batalla será por ganarse la adhesión de más electores.
"Hay delegados aún por ganar en todo el estado. Nuestra intención es tener una campaña de verdadero alcance estatal", dijo Earnest.
Gromer Jeffers Jr. reportero de The Dallas Morning News contribuyó a este reporte.